| Eficacia de los medicamentos genéricos.
El pasado año fueron aprobados por la Agencia Española del Medicamento y Productos Sanitarios (AEMPS) más de mil medicamentos para su comercialización, lo que significa doble cantidad que hace dos lustros, con un aumento excesivo de medicamentos genéricos (72%) en detrimento ostensible del suministro de fármacos de patente y/o innovadores. Desde hace largo tiempo es el propio Estado de Bienestar Social quien trata de concienciar a la población de la bonanza de los medicamentos genéricos con la voz política de que hay que utilizarlos para ahorrar en la colosal factura sanitaria, sin olvidar que existen algunos medicamentos de patente que facturan por debajo del precio de los medicamentos genéricos, incluso hay casos en que el mismo laboratorio tiene el producto de patente y su genérico al mismo precio. Un contrasentido comercial comprensible. La idea en sí es buena, apuntaría que buenísima, incluso magnífica, si no fuera porque todos los medicamentos genéricos tienen muy bajo coste, su ahorro es insignificante y se fabrican en múltiples laboratorios, aportando cada uno la fórmula magistral idiosincrásica con la mínima sal de sustancia y con excipientes de lo más variopintos, como mucho parecido, a fin de obtener beneficios adecuados al uso y margen de comercio legal. Por tanto, por mucho que se remache, ningún medicamento genérico es igual a otro al ser fabricados por diferentes laboratorios. Con la experiencia de los años pasados es fácilmente comprobable la sorprendente diferencia sustantiva que existe entre un medicamento genérico y un medicamento de patente pues, tanto uno como otro, no tienen, ni pueden tener, la misma fórmula química ni la misma bioequivalencia, en referencia a la concentración y a la velocidad con la que el principio activo del fármaco llega al órgano/sistema afectado. Por tanto, cuando se lee que un medicamento tiene un 20% de variabilidad en la bioequivalencia indica que hay un 20% de variabilidad en la absorción del fármaco, un 20% de posibilidades de que se retrase su efectividad. Es más, dos equivalentes farmacéuticos no son bioequivalentes, mientras no se demuestre lo contrario. En distintos lotes de un producto de la misma marca puede haber una variabilidad en la cantidad de fármaco de hasta un 5%, o que desde que se fabrica hasta que caduca, la cantidad de principio activo en un medicamento puede bajar hasta un 10%. Todo ello se traduce en su retraso en la curación de cualquier patología. Tanto es así que, verbi gratia, si se empleara, y de hecho se hace, en casos puntuales, se emplea, el doble de la dosis genérica, casi produciría el mismo efecto que la dosis habitual del medicamento de patente. Circula por ahí un póster que dice, más o menos: “Reciclar medicamentos es una costumbre sana”. De ahí que medicamentos usados y caducados, recogidos en farmacias, sean expedidos ¿adónde?, ¿acaso al tercer mundo? Nadie duda de que los laboratorios hagan el consabido esfuerzo para que tanto la fórmula química como la bioequivalencia del medicamento genérico sean iguales al medicamento de patente, resultando difícil de creer que, desde el punto de vista comercial, donde entran en juego una serie de intereses, vender algo por debajo de su valor, algo devaluado, puede resultar tan eficaz como algo que está amparado por una investigación de patente. Por mucho que se recalque diciendo que es igual, como mucho, en el mejor de los casos, será parecido. Ambos se parecen, pero no son iguales, porque para ser igual ya está el medicamento de patente. Está comprobado que, con la administración del medicamento genérico, tanto la baja laboral como el proceso patológico se alarga en el tiempo, e incluso, en algunos casos, puede hacer peligrar la vida, mientras que con el medicamento de patente el tiempo de curación está en el límite de lo investigado como normal. Entonces, no sería tan disparatado afirmar que los medicamentos genéricos son a Sanidad lo que las marcas blancas a un supermercado, teniendo en cuenta que no todas las marcas blancas, ni todos los supermercados, son iguales. Con el todo es igual, y con el todo vale, se resume una apatía social en la que no interesa saber si es sí o si es no. Por otra parte, en la última década, varios laboratorios punteros han decidido desinvertir en nuestro país porque sistemática y anualmente el gobierno de turno rebaja los precios de los medicamentos, tanto que los márgenes comerciales de los farmacéuticos está disminuyendo, no en progresión aritmética o geométrica, sino exponencialmente, lo cual perjudica ahora, y a la larga, a la buena marcha que tenía nuestra Sanidad. El profesional médico, consciente como prescriptor que es, ante cualquier patología que se le pueda ir de las manos, tal que un proceso patológico alérgico, cardiológico, dermatológico, endocrinológico, gastrointestinal, ginecológico, hematológico, infeccioso, neumológico, neurológico, psiquiátrico, reumatológico, traumatológico, urológico, vascular, etc., tiene ante sí una muy ardua y grave tarea, como es la de ajustar adecuadamente la dosis de medicación de patente en el tratamiento, muy difícil de alcanzar, mal que pese, con una medicación genérica. Teniendo en cuenta que la gestión y financiación de los recursos sanitarios es extremadamente desigual en todas y cada una de las comunidades autonómicas españolas, jamás debería depender de los partidos políticos, estando por encima de ellos, y estos jamás deberían hacer promesas en confrontaciones electorales. Sin embargo, cada comunidad, en particular, hace valer sus medidas discriminatorias, la mayor parte de las veces, consciente o inconscientemente, impidiendo, privando, restringiendo, interfiriendo la capacidad y libertad prescriptora médica, utilizando barreras tecnológicas perversas, excluyendo medicamentos del sistema de prescripción informática mediante una normativa de dudosa legalidad, quebrando el espacio de la relación médico-paciente, recortando los derechos de los pacientes en el acceso a medicamentos de patente en igualdad de condiciones respecto a los ciudadanos de otras comunidades, lo que supondría una vulneración de la ley. Y como muestra está este botón: el gasto farmacéutico en medicamentos genéricos de la Comunidad Andaluza suma el 32,8 %, mientras que en Cataluña es el 28,5 %. Y cada día que pasa es más difícil de entender esta obsesión, casi enfermiza, por publicitar esta alza del consumismo genérico, a fin de ahorrar en la factura farmacéutica anual, cuya puesta en marcha choca ante las normas deontológicas de la buena praxis médica, ya que alcanza su frontera, aparte de no garantizar, como fin, la seguridad del paciente a la vez de ponerle en peligro, con lo que, como siempre, y a la larga, toda esta parafernalia, no resulta nada, pero que nada, barata. Tampoco hemos de olvidar, supongamos, que el medicamento genérico del Laboratorio Fulanito prescripto por el médico al llegar a la botica puede cambiarse, y de hecho se cambia, por el medicamento genérico del Laboratorio Menganito, pensando siempre en los márgenes comerciales, pudiendo ocurrir, y de hecho ocurre que, cuando el tratamiento es de larga duración, al mes siguiente o en sucesivos meses, el medicamento genérico ya es del Laboratorio Perantanito para terminar siendo del Laboratorio Zutanito, en un recorrido de auténtico calvario esquizoide. Porque, un suponer, ¿a cuál de los múltiples medicamentos genéricos de tal o cual antibiótico, de tal o cual antiinflamatorio, de tal o cual ansiolítico, etc. de esta larga cadena se le responsabilizaría, y a qué profesional (médico o boticario), ante una posible alergia no deseada? Existen serias dudas sobre si los medicamentos genéricos aportan un ahorro real al cómputo final de gasto sanitario, pero lo que sí es cierto es que el ahorro pretendido y conseguido, poco o mucho, se desvía para favorezca la inversión en otras áreas sanitarias, porque si estos medicamentos se despachan, y se fomenta su consumo, el doble que los medicamentos de patente, por ser más baratos, al no acarrear gastos de investigación, las cuentas no cuadrarán sino que se hará hincapié en el tanto por ciento de venta superior al año anterior, pero nada más. Ahorrar, hay que ahorrar, y está en la mente de todo médico prescriptor, pero no a costa del prójimo doliente negándole y/o cambiándole (¿desasistencia sanitaria?) algo que solicita, como un derecho propio, para atajar la evolución de su mal/patología, con ayuda/connivencia de profesionales a los que en su Facultad de Medicina les enseñaron a ayudar al prójimo, luchando contra el dolor y sí a costa de economistas/contables que sepan colocar en los libros adecuada y asentadamente las cifras en las correspondientes columnas del “debe y haber”. Ante todo lo anteriormente expuesto, cabe preguntarse si esta medida es o no clasista: los medicamentos genéricos en receta del Sistema Nacional de Salud (S.N.S.), mientras que los medicamentos de patente en receta particular (quien se lo pueda permitir). Y, por último, ¿es posible que con esta medida, y alguna otra más, que veremos posiblemente, entremos en un principio de retroceso hacia la Medicina que se ejercía a finales de los años cuarenta hasta los sesenta del siglo pasado cuando comenzaba la andadura del Seguro Obligatorio de Enfermedad (S.O.E.) con su famoso petitorio? Y en cuanto al ahorro de los materiales que se emplean en cirugía… Pero esa es otra historia de la que hablaremos otro día. Fdo: Alfonso Campuzano Médico Cirujano Traumatólogo Hospital Clínico Universitario Valladolid Criterio Liberal. Diario de opinión Libre. |
España es un desastre y así nos va
No paran (o acaban) de aparecer derroches y desastres, en cualquier rincón de esta españa o españilla actual y donde cada administrador de dinero público, obra según le parece y logrando la discutible legalidad de lo que pretende, el hecho se realiza y una vez más, somos el contribuyente el que paga el desastre... ¡Y aquí no se juzga a nadie y por tanto nadie paga nada de nada! Lo que garantiza que todo ello va a continuar como siempre; o peor aún; el ser humano si no es vigilado y controlado, no funciona.
Ahora resulta que el hecho es detectado en el denominado Ministerio de Economía y Hacienda; organismo que existe para (se supone) controlar y defender el dinero público y por tanto aquilatar mucho su empleo y además no permitir derroche alguno; cosa que brilla por su ausencia y como demuestra el siguiente hecho y que aparece reflejado en el Boletín Oficial del Estado el día dos de agosto del corriente año y lo que pueden comprobar pulsando aquí y donde aparece todo, “en orden legal”:http://www.boe.es/boe/dias/2011/08/02/pdfs/BOE-B-2011-26034.pdf
Por lo mismo, podemos comprobar que este organismo (que no olvidemos se nutre de nuestros impuestos) dedica para sus empleados, la cantidad de 638.750 euros, equivalentes a la friolera de más de ciento seis millones de pesetas... cantidad que va a dedicar para entregarles de regalo... “lotes de navidad”; o sea que aparte de los buenos sueldos (y seguros) que cada uno de estos empleados cobra, van a recibir unos suculentos obsequios para que la navidad les sea mucho más abundante; puesto que si dividimos el total por los empleados (y vete a saber cuantos “arrimados”) que puedan estar a cargo de esa empresa estatal, el montante puede dar como para pasar, “unas vacaciones navideñas y en un lugar aceptable y pagado por nosotros; el contribuyente”.
El hecho es como para echar desde al ministro de esa Hacienda muy mal gestionada, pasando por el director general y terminando por el inútil que dirija ese estamento y algún irresponsable más que pueda haber metido “ese malgasto”; el que podemos deducir que viene repitiéndose, vete tú a saber desde qué época anterior.
¿Pero aquí es que no se vigila nada de nada? ¿Cómo se pueden justificar cosas así habiendo seis millones de parados (que son la realidad según catedrático de economía y que lo afirma y al que ya me he referido varias veces) y entre ellos, una quinta parte de familias que ya no tienen ingresos ningunos, que andan “pidiendo cuasi limosna”, acudiendo a los comedores públicos de organizaciones religiosas o laicas y a los que el gobierno no aporta ni un céntimo.
¿Cómo se pueden permitir estos derroches en un estado no de ruina, sino de quiebra en el que ya se encuentra la España actual?
Y por otra parte y como es de temer... ¿Esto ocurre sólo en ese organismo, o se emplea desde la sede el Gobierno (Palacio de la Moncloa) pasando por la del Rey (palacio de la Zarzuela) y resto de ministerios, y demás estamentos oficiales y que pueden llegar hasta a la economía de miles de municipios, que con eso “de la navidad feliz”; se regalan a costa nuestra todo lo que les da la gana?
Y lo bochornoso de esta denuncia, es que no viene de ningún partido político de la oposición o incluso de fuera de la política... lo detecta un simple ciudadano, que curioseando ese “BOE” (por el que tantísimos desaciertos o desafueros se cuelan) ve el hecho y ha tenido la responsabilidad (como verdadero indignado) de facilitar los datos vía Internet (a la que tanto debemos) y es lo que me permite este comentario.
Debíamos estar al tanto de este “papelín” oficial, cual es el denominado Boletín Oficial del Estado; al que las multinacionales establecidas en España y otras grandes empresas, suelen tener un gabinete, dedicado “a su examen más minucioso” y lo sé, por cuanto en los tiempos de Franco y trabajando yo con una multinacional; en una convención o asamblea de “elegidos”; a algún alto empleado de la misma se le escapó este detalle... “entonces era yo muy joven y aquello me sonó a chino”... después he comprendido, que ese diario, es “el coladero” de tantas cosas, que los que viven de “esos coladeros”, tienen que estar atentos al mismo... para aprovecharse de ello o ejercer el clásico... “agravio comparativo y aprovechando ello, imponer aquello de que si a éste sí... a mí también”.
Pero es claro que el pobre súbdito español (nunca llegamos ni llegaremos a ciudadano) ni tiene conocimientos, ni tampoco en mayoría tendría tiempo de ir “al papelín oficial” (“la obtención de sus garbanzos diarios, se lo impide”)... sea del tipo nacional, provincial, o regional (puesto que los hay de estos tipos y no sé si de alguno más: y que son ley una vez publicado lo que sea y pasado su tiempo de reclamación).
Por otra parte “los defensores del pueblo” (que ya hay legión) se están tocando los cojones y como cobran del dinero público, pues eso... tampoco las organizaciones sindicales, colegiales, cámaras “y cuartos”, de los que también hay legión... se preocupan de otra cosa que “de la panza y el bolsillo de sus beneficiarios directos”; por lo que seguiremos... “envueltos en la mierda en que siempre ha estado este territorio”.
Antonio García Fuentes (Escritor y filósofo) www.jaen.ciudad.org (allí más)
ESPAÑA LLEGÓ A TENER EL MISMO NÚMERO DE COCHES OFICIALES QUE JAPÓN
Economía de guerra en las CCAA: impresiones a dos caras, menos móvil y coches "compartidos"
La presidenta de Catilla-La Mancha ha popularizado la "dieta Cospedal" de los recortes (EFE).Daniel Forcada.
“Con la pólvora del Rey, buenas salvas”. Las Comunidades Autónomas se ponen a régimen y comienzan su particular vía crucis para acabar con una forma de pensar que ha endeudado a las administraciones autonómicas hasta niveles insostenibles. Cuatro años después del inicio de la crisis, las comunidades han despertado abruptamente del largo letargo en el que han vivido durante todo este tiempo, en el que han gastado muy por encima de sus posibilidades. Artur Mas fue el primero en marcar la línea a seguir por la tijera de los recortes y, tras él, los nuevos presidentes del PP, con María Dolores de Cospedal a la cabeza, han comenzado un estricto y doloroso plan de recortes que afecta a consejeros, altos cargos, liberados sindicales y funcionarios de último nivel.
Se impone la economía de guerra. Como la de cualquier familia que mide hasta el último de sus gastos cuando las cuentas vienen mal dadas. Los responsables autonómicos han decidido cortar por lo sano con todo lo que pueda ser superfluo y la austeridad se impone hasta en las impresiones de papel. El pomposo plan de ajuste presentado esta misma semana por la presidenta de Castilla-La Mancha y que pretende ahorrar hasta 1.815 millones de euros de aquí a 2012 incluye medidas tan pormenorizadas como la “configuración por defecto de las impresoras para impresión por doble cara, así como la impresión generalizada en blanco y negro”. Menos papel que, en definitiva, se compensa también con ideas como la de “potenciar el uso de los medios electrónicos y telemáticos en las comunicaciones internas de la Junta”.
Es solo la punta del iceberg. La letra pequeña de una ambiciosa batería de medidas que afecta al día a día de una administración en crisis que se desprenderá a marchas forzadas de bienes inmuebles, participaciones en empresas privadas y que enajenará vehículos por valor de 4,5 millones de euros. Cospedal asume el timón pero, tras ella, llegan los demás. Extremadura, la Comunidad Valenciana o La Rioja ya han anunciado que a lo largo de la semana que viene destriparán también sus respectivos tijeretazos.
1.400 coches menos en Extremadura
El parqué móvil es uno de los apartados en los que el gasto más ha crecido de forma disparatada durante décadas. Hasta el punto de que España llegó a tener el mismo número de vehículos oficiales que todo Japón. Ahora, la dieta obliga y prácticamente todas las Comunidades han salido en tromba a desprenderse de buena parte de sus coches. Quizá el caso más extremo es el de Extremadura, con un déficit que alcanza el 6,81% del PIB, y que ha recortado el número de vehículos nada menos que en 1.400 automóviles. De los 1.623 que heredó José Antonio Monago de su antecesor Guillermo Fernández Vara, el popular se ha quedado solo 200. Y se ha establecido por norma que solo el presidente y los consejeros tengan un vehículo de forma permanente y restringido a “actos oficiales, reuniones de trabajo y comisiones de servicio”. Aunque los miembros del Gobierno han recibido también órdenes para impulsar “el uso compartido” de los mismos. Todo para acabar con malas prácticas arrastradas durante años en las que los que altos cargos de la anterior administración llegaron a utilizar los coches públicos hasta para ir a hacer la compra al supermercado. Algo que, como era tan ostentoso de cara al ciudadano, obligó a sus usuarios a quitar toda señalización de vehículo oficial que les pudiera delatar en un intento por pasar más inadvertidos.
Navarra también ha reducido su flota de coches con 12 modelos menos: 6 volkswagen Phaeton, 1 BMW y 5 audis A6. Y según se ha comprometido su vicepresidente, Roberto Jiménez, “con los coches del Gobierno no se gastará más de lo que gastaríamos con nuestros propios vehículos”. En total, los navarros ahorrarán así 284.000 euros a lo que se añadirá también un plan para renovar de forma paulatina la flota con coches de gama media y fórmulas para abaratar el gasto en reparación y mantenimiento. Cospedal, por su parte, ha anunciado también que suprime el 50% de los conductores de alto cargo y el 100% de los conductores de los delegados de consejería. Pero su plan contempla también impulsar la contratación centralizada de carburantes, la creación de un registro de consumo de carburantes para controlar las cantidades repostadas y el consumo realizado o la adquisición centralizada del mantenimiento de los vehículos (cambio de aceite, filtros, neumáticos, lunas…). En total, todo eso supone un ahorro de cerca de 3,4 millones de euros.
Menos teléfono
Castilla-La Mancha establecerá también medidas para controlar el consumo de telefonía móvil y revisará el total de líneas de la red fija que pueden establecer llamadas a teléfonos móviles. Todo después de que todavía 113 altos cargos y ex consejeros del Gobierno de Barreda no hayan querido devolver sus teléfonos oficiales. En este apartado Cospedal quiere recortar otros 2 millones de euros.
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Publicado por José Carlos: para La verdad en tu asesoria EIA el 9/04/2011 12:32:00 PM

