El mejor sistema educativo
Dos informes analizan las características y las prácticas educativas que definen a los países con mayor excelencia académica
Todos los sistemas educativos pueden mejorar, sea cual sea su nivel de partida. Esta es una de las principales conclusiones que se extrae de los informes elaborados por la consultora McKinsey & Company, a instancias de los principales líderes educativos del mundo. Los estudios, publicados en el año 2007 y 2010, resaltan los factores comunes que caracterizan a los países cuyos alumnos obtienen mejores resultados en las evaluaciones académicas y las líneas de intervención que se aplican en los sistemas de educación que han experimentado mejoras significativas a lo largo de estos últimos años.
Mejorar la calidad del sistema educativo es uno de los principales retos que se proponen la mayoría de las administraciones gubernamentales de todos los países del mundo. Una de las estrategias para lograrlo es mirar, analizar y observar la imagen que reflejan los espejos de aquellos sistemas que en las distintas evaluaciones y estudios educativos alcanzan una posición de prestigio respecto al resto. "El objetivo no debe ser imitar a otros sistemas", así lo matiza Ferran Ferrer, Catedrático de Educación Comparada de la Universidad Autónoma de Barcelona(UAB). Ferrer señala que cada país tiene sus particularidades y lo que hay que hacer es "examinar los factores claves que marcan la excelencia en los países más destacados y valorar su incidencia en el sistema objeto del análisis".
La consultora estadounidense McKinsey & Company, firma líder en consultoría de gestión a nivel internacional, tanto para empresas como instituciones públicas, ha querido facilitar esta labor de análisis. A instancias de los encargados de formular políticas educativas, elaboró en el año 2007 un completo estudio destinado a evaluar, con base en los resultados de las pruebas PISA, las características cuantitativas y cualitativas que tienen en común los sistemas educativos que obtienen mejores posiciones.
Analizar la situación
Se evalúan las características que tienen en común los sistemas educativos que obtienen mejores posiciones
El resultado fue el informe 'Cómo hicieron los sistemas educativos con mejor desempeño del mundo para alcanzar sus objetivos', un documento de referencia obligada para que todos los implicados en las tareas educativas comprendan cuáles son los factores y las prácticas que determinan la excelencia en educación.
Para completar este trabajo, a finales del año 2010, McKinsey & Company ha publicado un nuevo estudio denominado 'Cómo continúan mejorando los mejores sistemas educativos del mundo'. El nuevo informe responde a las preguntas formuladas por los políticos y líderes de educación interesados en conocer el camino a seguir para lograr mejoras significativas en sus ámbitos de gestión.
Elementos comunes
El principal impulsor de las variaciones en el aprendizaje escolar es la calidad del profesorado
El primer informe de McKinsey & Company tuvo como objetivo conocer por qué unos países tienen éxito académico y otros no. Para ello estudiaron las características que definen a 25 sistemas educativos de todo el mundo, incluidos los diez que obtuvieron mejores resultados en las pruebas de evaluación PISA. El análisis de los puntos en común que tienen estos sistemas destacados y las herramientas que emplean para mejorar los resultados de sus estudiantes proporcionan importantes pistas para iniciar políticas de cambio en otros países. La eficiencia de los sistemas que experimentan importantes mejoras apunta a tres aspectos en común.
- Calidad de los docentes:
La evidencia de este estudio sugiere que el principal impulsor de las variaciones en el aprendizaje escolar es la calidad del profesorado. Conseguir docentes con alto desempeño e interesados por la docencia es determinante, como reflejan los resultados de diferentes estudios en la eficiencia de los alumnos.
Los estudiantes asignados a docentes con alta motivación y buenas prácticas logran avances tres veces más rápido que los que son atendidos por profesores con bajo desempeño, el impacto negativo de estos profesionales es severo, sobre todo en los primeros años de escolaridad.
- Estrategias para capacitar al profesorado:
Los mejores sistemas desarrollan mecanismos eficaces para seleccionar a los profesores
Contar con un claustro de calidad no es fruto de la casualidad, sino de la implementación de políticas adecuadas para atraer a los mejores docentes. Los mejores sistemas educativos desarrollan mecanismos eficaces para seleccionar a los profesores y exigen que cumplan determinadas características antes de ejercer la profesión, como habilidades de comunicación y alta motivación hacia la docencia. Tienen implementados asimismo amplios y completos periodos de capacitación docente a los que se acceden tras una exhaustiva selección previa.
Como señala Luis Arranz, Decano de la Facultad de Educación de la Universidad Complutense de Madrid, uno de los componentes que explican el alto rendimiento de los estudiantes de algunos sistemas educativos es el aspecto vocacional de los profesores del país, "que para acceder a la profesión tienen que pasar por un durísimo proceso de selección".Todo esto lleva a que se eleve el estatus de la profesión y con ello la satisfacción general del profesorado.
- Garantizar atención a todos los alumnos:
Los mejores sistemas educativos aplican en sus aulas diferentes procesos para asegurar que todos los estudiantes se benefician de las capacidades de los docentes. Esto se logra con la atención a nivel individual de cada alumno y con procedimientos de detección, identificación eintervención inmediata en cuanto se perciben situaciones o elementos que pueden influir o retrasar el desarrollo académico del niño.
En estos sistemas es responsabilidad de las escuelas desarrollar enfoques que compensen las desventajas que pueden tener los estudiantes derivadas del contexto familiar o social que le rodea. Entre las estrategias utilizadas destacan la motivación y fijación de altas expectativas para estos alumnos, las evaluaciones periódicas y las medidas de apoyo específicas para los que presentan dificultades.
¿Cómo mejorar?
El objetivo es descubrir cuáles son las intervenciones comunes que favorecen la progresión positiva
El segundo informe de la consultora estadounidense va más allá del primero y analiza no ya los mejores sistemas educativos del mundo, sino los 20 que han experimentado una mejora significativa en los resultados de sus alumnos en las evaluaciones internacionales y nacionales, independientemente de si su avance a sido de "pobre" a "aceptable" o de "muy bueno" a "excelente". Lo importante de este análisis es descubrir cuáles son las intervenciones comunes que favorecen la progresión positiva y evitan el estancamiento en una posición concreta. Estas son las principales conclusiones:
- Todos pueden mejorar: no importa el punto de partida de un sistema educativo, la muestra de este estudio revela que sea cual sea el estado "académico" de un país, es posible mejorar y en un corto periodo de tiempo. Sistemas que presentan un nivel de desempeño inicial muy bajo, como Madhya Pradesh en la India han logrado mejorar sus niveles delectura y matemáticas en tan solo 2-4 años.
- Hay que centrarse en los procesos: para mejorar las experiencias de aprendizaje en las aulas los sistemas educativos apuestan por cambiar sus estructuras (nuevos tipos de colegios, cambios en los años escolares o ciclos...), sus recursos (más personal o mayor gasto por alumno) y los procesos (modificar el curriculum, mejorar la forma de enseñar o de dirigir...). Todos estos cambios son importantes para progresar, pero la conclusión del informe es que los sistemas que mejoran dedican más esfuerzo a potenciar el avance de los procesos, es decir se centran más en el "cómo enseñar" que en el "qué enseñar".
- Cada nivel requiere diferente intervención: las estrategias que deben adoptar los sistemas educativos para mejorar dependen del nivel de excelencia en el que se encuentren. Existen un conjunto de intervenciones características de cada uno, de modo que para progresar los sistemas no deben mirarse siempre en el espejo de "los mejores" sino en el de aquellos que estaban en un nivel similar al suyo y han experimentado un progreso.
- Intervenciones comunes: existen también una serie de intervenciones que son comunes a todos los sistemas que mejoran, sin tener en cuenta su nivel de partida, aunque se manifiesta de diferente forma en cada estadio. Construir las capacidades de enseñar de los docentes, evaluar a los alumnos o asegurar la estructura de remuneración y reconocimiento de los docentes son algunos de estos elementos comunes.
- Descentralización y autonomía: los sistemas educativos que progresan de un nivel bueno a estadios más altos se caracterizan por aumentar las responsabilidades y el nivel de flexibilidad de los colegios y los docentes para mejorar los procesos. Destacan también por establecer prácticas de colaboración entre profesores como mecanismo para mejorar la práctica de la enseñanza. Pablo Zoido, analista de la OCDE, indica como uno de los puntos de arranque para fomentar la autonomía el "otorgar un papel más importante a los directores de los centros" y proporcionarles el apoyo y la profesionalización necesaria para que "puedan mejorar la calidad de las escuelas y los maestros".
La importancia de los líderes
En todos los sistemas evaluados los cambios para mejorar han sido precedidos de una crisis económica-financiera, un informe crítico sobre el desempeño del sistema o un cambio en el liderazgo, este último el elemento más común.
Pero para que el nuevo liderazgo funcione, deben establecerse también mecanismos que garanticen la continuidad de las reformas o mejoras que se implementen ya que la estabilidad de la dirección de la reforma es fundamental para lograr avances rápidos en los resultados.
Ser un poco los demás: Feliz día de las palabras
El Caparazón
Parece que a finales de este año podrán ya, en EEUU, leer desde el Kindle libros prestados de bibliotecas públicas.
Y hoy, aniversario del nacimiento de Shakespeare es también Sant Jordi en Cataluña, así que además de recomendar los dos libros que me hacía llegar hace poco Sira Coll desde Planeta y cuya revisión dejaremos aquí en un tiempo (en el caso de Bilton lo leí-escuché ya en inglés y me he referido a él en ocasiones), quería dejar también un par de regalitos:
Porque independientemente del medio, hoy con infinitas posibilidades más (sobre transmedia podéis consultar entradas anteriores o el propio libro de Bilton que recomiendo aquí), lo importante son las palabras. Lo expresa, con y sin ellas, esta obra maestra de la remezcla, creado a partir de fragmentos de vídeo en Youtube:
“Una mirada lúcida y privilegiada a un futuro próximo en el que las noticias, el mensaje y la identidad de las personas va a cambiar radicalmente.” Wired
La verdadera historia, narrada por sus protagonistas, del escándalo que puso en jaque a la política mundial
Felices historias, felices rosas, felices besos.
| El Caparazón Dejo, unos días después de su publicación en catalán, la entrevista que me hacía Xantal Llavina para los periódicos Avui – El Punt. Agradecer desde aquí su profesionalidad, así como haber sabido entender este nuevo medio:
Usted es investigadora y formadora en Innovación social, entornos colaborativos, Dinamización de comunidades, redes sociales, Tendencias web, empresa 2.0, ¿en qué momento nos encontramos ahora? Ha estallado todo en los últimos años … Sí… pienso que lo que vivimos, gracias a la madurez de las TIC, la de la llamada Sociedad red y la interconectividad que posibilita es la eclosión, tal y como comentas, o mejor el resurgimiento de algo muy antiguo e importante para los seres humanos: la importancia del círculo social. De alguna forma los “media” vuelven a estar en la plaza del pueblo, vuelven a la comunidad, vuelven a ser, en gran medida, sociales, resolviendo en parte la soledad, el aislamiento del hombre moderno que han destacado muchos sociólogos, filósofos, etc.
Usted habla de Entornos Personales de Aprendizaje y de Educación 2.0, Innovación educativa, qué educación propone? Simplemente una educación mejor, que enseñe a los jóvenes a plantar y hacer crecer las semillas del cambio en un terreno tan abonado y fructífero como lo es la web. Hemos pasado de una época de muchas preguntas sin respuesta (incluso pienso que nuestros padres dejaron de hacérselas) a un universo de datos, de posibilidades de investigación, que sólo necesita que motivemos a los jóvenes para hacer las preguntas adecuadas.
He visto que incluso en la red proponen como Ministra de Cultura y Enseñanza, le gustaría? ¿Sí? Esperemos que la idea no prospere, que vivo bastante bien, hoy por hoy. De lo que estoy segura es de que los autores de la idea serían perfectos miembros de un equipo potente, muy potente. No hay buenos o malos ministros (o directivos), creo, sino gente con muy buenas ideas que, bien motivada y organizada, puede llegar muy lejos. En educación, además, estamos hablando de personas que han elegido dedicar su vida al conocimiento más que a sólo ganar dinero, lo que los hace aún más interesantes y potentes para el “pro común”. Pienso que, después de las “ganas de estar juntos”, la curiosidad y ganas de aprender que nos caracterizan a todos los que, de una u otra manera, estamos en el sistema educativo, son motivadores muy importantes para los seres humanos. Sociabilidad y pasión por el conocimiento, ambos son los que están haciendo crecer Internet con tanta fuerza. Ayer mismo inauguraba el congreso estatal Escuela 2.0 y lo pensaba: aunque estamos sólo al principio de un camino largo, no deja de ser interesante ver cómo la educación está siendo líder en la adopción del cambio de herramientas pero sobre todo de mentalidad que supone todo esto de la web social. Y no con espíritu de difusión, que es lo que mueve a muchas empresas a acercarse a los llamados social media sino desde la conciencia que a mí misma me motiva de que son posibles con internet, muchas cosas que antes habíamos considerado sólo utopías.
En occidente, el futuro digital será indistinguible del no digital. Hay una antigua frase de Alan Kay que dice que la tecnología sólo lo es para los que han nacido antes que ella. Hoy hablamos de realidad aumentada, en poco tiempo no imaginaremos la realidad sin la capa de datos agregados que nos proporciona Internet, como hoy no la imaginaríamos sin luz. Se habla ya de postdigitalismo, de todos / as y los procesos y objetos conectados y mejorados gracias a la red. Me gusta especialmente el concepto de “realidad” aumentada porque, aunque se imagine a veces un futuro desnaturalizado, lejano a la realidad, no es éste el único escenario posible y de hecho es mucho más factible imaginarlo real, muy real, pero enriquecido gracias en la web.
Dolors Reig es autora principal del espacio sobre TIC y educación “El caparazón”, con muchos seguidores donde habla de muchas temas. Como por ejemplo: Los cerebros progresistas toleran mejor la complejidad, los cerebros conservadores tienen miedo … ¿qué quiere decir exactamente? La frase es extraída de una investigación reciente que, simplemente, muestra en diferentes zonas cerebrales la realidad de esta idea. No es una idea nueva pero ahora, cuando resulta el tema correlaciona con tener mayores áreas o zonas cerebrales asociadas al procesamiento de ideas complejas y al miedo, respectivamente, parece que aún le tenemos que dar más credibilidad. No sé si el tema es realmente neurobiológico, psicológico (vivencial) o las dos cosas, ni me atrevería a establecer ningún tipo de relación de causa efecto, pero no pienso que sea demasiado atrevido decir que el miedo a enfrentarse con la incertidumbre suele estar ligado a la reticencia a cualquier tipo de cambio.
Qué es lo que pasa en nuestros cerebros cuando leemos, en pantalla o papel, una historia, ¿qué diferencia hay? El tema del papel es curioso …. los que hemos crecido rodeados de libros dotamos el papel de unas cualidades casi místicas que negamos a los nuevos formatos electrónicos. No deja de ser normal: asociamos sentimientos a los objetos y seguramente no son pocos los que nos inspiran los libros. Incluso hay quien habla de cómo huelen las páginas y resulta antigua ya la relación, también, entre olores y sentimientos …. así que si la historia se repite, los que ahora son jóvenes olerán los iPads, los iphones, las tabletas y similares y defenderán este tipo de dispositivos como instrumentos de alta cultura cuando, seguramente, una nueva tecnología los amenace. Serán cosas antiguas ya y todos tendemos a mostrar veneración por la vejez, forma parte de la reticencia al cambio: el que vive, hoy, rodeado de libros, es culto, el que lee, estudia, trabaja todo el día en un ordenador puede ser sospechoso de adicción. Tal y como me comentaba la asistente a una conferencia, además, también pasó con los libros. Léase si no a Cervantes y la adicción a la lectura de libros de caballería de El Quijote. En el caso de las historias los estudios no muestran demasiadas diferencias en la activación de determinadas zonas cerebrales según el formato. Incluso, y esto las hace especialmente potentes como recurso didáctico o medio de transmisión de la información, no hay demasiadas diferencias entre la actividad cerebral cuando leemos o cuando vivimos una historia, en la vida real, en un videojuego, etc . Esto hace de ambas cosas, videojuegos e historias, interesantes recursos para el aprendizaje.
Las redes sociales tienen un impacto en la sociedad, la política y la cultura. ¿Cuáles cree que son las características que las hacen tan potentes? Principalmente son potentes porque están especialmente pensadas para la interacción social (la denominada arquitectura de la participación es una característica importante de internet). Las deberíamos llamar, creo, “redes sociables”. Pero más allá de permitirnos recuperar ámbitos donde estar juntos, más allá de la “organización sin organizaciones”, actúan también como filtro de la sobreinformación que genera cualquier entronque complejo. Si Internet es un mar de conocimiento, determinados usos de las redes sociales son “diques” para dominarlo. Volviendo a la plaza del pueblo, si allí la confianza social era el filtro esencial de la información, aquí la historia se repite, tendiendo a crear una sociedad, en general, más transparente, meritocrática y motivada a la participación (cultural, política, respondiendo a la pregunta) que nunca. La cultura, la política, las empresas, todos tienen la oportunidad de entrar en la plaza y conversar, de igual a igual, con un público infinitamente más exigente, que no volverá a ser ya el mismo. Cualquier industria (la de la política, la de la cultura, la de la educación, la de los medios), tiene que aprender a mejorar con los usuarios y no a luchar contra ellos. En el caso de los medios es claro y la misma expresión “social media” lo dice: la industria de los medios debe volverse social si quiere seguir siendo relevante como media.
¿Qué quiere decir “el poder de la organización sin organizaciones”. Hemos recuperado una sociabilidad que otros medios habían anulado durante años? ¿Qué medios? Fundamentalmente los mass media pero en general todas las instituciones se han ido separando, situando en un lugar muy por encima de la realidad de las personas. Ahora toca colaborar con ellas, aprovechar la inteligencia y la creatividad colectiva en beneficio mutuo. Todas las industrias tienen que volverse más sociales.
Dice: Dictadura e inteligencia colectiva, finalmente, no se llevan demasiado bien, ¿de ahí los grandes cambios sociales y políticos que estamos viviendo con la ayuda de las redes sociales? Las redes sociales sirven para organizar la inteligencia colectiva. Hay muchos experimentos que demuestran que somos muy manipulables por la autoridad si estamos solos, muy poco en colectivo. Y ya es antigua la idea de que la cultura, la inteligencia, son mecanismos de liberación potentes. Pienso que no es aventurado interpretar los cambios que vivimos, como dices, reconociéndolos facilitados por la posibilidad de organización “on steroids”, como dirían los americanos, de la acción colectiva que suponen las redes virtuales. Aún así hay que ser prudentes y analizar las revoluciones en los países árabes como el resultado de una suma de factores. Siempre comento una frase, extraída de un documental reciente sobre Haití, de un entrevistado cuando le cuestionaban porque no se quejaban del poco impacto de las ayudas internacionales, de la corrupción, por qué, en definitiva, no hacían la revolución: la revolución la hacen los pobres, no los miserables, fue su respuesta. Pienso que los procesos que vivimos en los países árabes tienen mucho evolución, de haber llegado a un nivel económico y de libertades que les ha permitido sentirse fuertes contra el sistema. “No somos los mismos desde que estamos en las redes”, diría Castells, somos, nos sentimos, más grandes, añadiría yo. Facebook y otras redes, evidentemente, han ayudado a todo ello.
¿Cree que las redes sociales temáticas son el futuro? ¿qué tipo de redes serán el futuro? Pues en gran medida las mismas que en el presente. O sea, Facebook, que seguirá resultando de las más polémicas por la extraña posición que ocupa entre mercantilismo y activismo social, Twitter, con un ritmo de crecimiento moderado pero constante… y sí, las que puedan surgir en diferentes sectores y que sepan añadir elementos que estas dos no proporcionen. Tuenti puede estar en este punto, resultando, por diferentes motivos, de preferencia adolescente. También Diáspora, Jumo, resultan alternativas que añaden diferentes valores a lo básico y fundamental de ser plaza donde encontrarse (y organizarse) a nivel mundial e independiente de organizaciones, tal y como hemos visto.
Habla en su blog del hombre como animal social, pero siempre hemos sido animales sociales no? Y tanto … precisamente eso es lo que captó Google y otras empresas que no huyeron de la llamada “web 1.0″, en aquel momento en que la red todavía no permitía desarrollar la clave esencial de su éxito, la que nuestros abuelos reclamaban cuando hablaban con la televisión y que nuestros hijos buscan cuando ven los programas en diferido en youtube: el derecho a interactuar con la información, a desarrollar nuestra sociabilidad.
Y que los jóvenes valoran la actualización tecnológica, la autenticidad y una reputación limpia muy por encima de otros factores, por qué cree que es así? Seguramente está relacionado con el anterior. Se valora la autenticidad, la transparencia y diferentes estudios hablan, incluso, de que los jóvenes son más solidarios gracias a la conexión, la que me gusta llamar cordón umbilical directo a los sentimientos de la humanidad que proporciona la red. Pienso sinceramente que la privacidad está sobrevalorada. Fuera de los peligros obvios de la geolocalización, de que se pueda saber en cada momento dónde estamos, no entiendo la excesiva preocupación por la privacidad. Si no delinquimos, en una sociedad donde todos / as estamos más expuestos a la diversidad que nunca, resultando cada vez más tolerantes, no veo la necesidad de sufrir demasiado en el sentido de que se pueda saber cualquier tendencia ideológica, estética, sexual, política, etc. Se habla de la sociedad de la transparencia y aunque no me gusta que sea Zuckerberg, parte absolutamente interesada, quien lo haga, pienso que sí somos bastante más auténticos y transparentes que en cualquier momento de la historia, en la red y gracias a ella.
Ha realizado diferentes aportaciones en libros sobre modelos de Open Social Learning (aprendizaje social abierto) ¿Qué significa? Trato de trasladar a la gente la vertiente positiva de las TIC. Y lo hago porque resulta desconocida y hace que se sufra en exceso por las consecuencias de una internet que, nos guste o no, está aquí para quedarse. Cuando hablo de open social learning (aprendizaje social abierto) trato de destacar que la web no es sólo un lugar donde “engancharse” a juegos adictivos o perder el tiempo en redes sociales sino un entorno inmensamente rico en recursos de conocimiento y posibilidades de investigación. Hay que aprovecharla en positivo y sobre todo, no dejar de participar en su evolución.
Dicen por eso que creamos comunidades artificiales, ¿está de acuerdo? Totalmente. Uno de los problemas de la mercantilización de todo esto es precisamente este, que nos inventamos comunidades donde naturalmente no surgirían. Y evidentemente no funcionan.
¿Hay poca educación digital? Hay mucho miedo a las cosas nuevas. No nos lo plantearemos en unos años pero todavía cuesta entender que excluir la educación digital de las escuelas es perder la oportunidad de trasladar valores y principios éticos, de formar competencias, a un ámbito que será importante en las vidas de los jóvenes. Pensemos en el networking, en la importancia creciente de no desconectarse de las oportunidades de conexión con nuestros intereses que ofrece la red. Twitter, por ejemplo, más allá de posibles usos lúdicos o para la difusión, puede ser un entorno muy importante para aprender, durante toda la vida, sobre cualquier especialidad o profesión vinculada con el conocimiento. La pedagogía de la era digital habla de redes personales de aprendizaje refiriéndose a esta idea. Relacionados:
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La selección de un programa de máster exige una evaluación detenida de toda la oferta y una elección acorde a las necesidades y disponibilidad del candidatoncial o a distancia, en un centro público o privado. Éstas son algunas de las disyuntivas que se plantean los estudiantes o trabajadores en activo que quieren completar su formación y su currículum con un programa académico de máster. La decisión no debe ser banal ni precipitada, ya que enrolarse en estos estudios supone en la mayoría de los casos afrontar una inversión económica, de tiempo y esfuerzo considerable.
Los estudios de posgrado cada vez adquieren mayor peso entre la oferta académica de lasuniversidades. En el curso 2009-2010, tan solo tres años después de que se implantaran los estudios oficiales de máster en España, la cifra de estudiantes que se decantaron por esta opción se elevó a más de 81.000 matriculados, un 350% más que en 2006-2007, tal como recoge el avance de Estadísticas de estudiantes universitarios, elaborado por el Ministerio de Educación.
Las escuelas de negocios registran una evolución positiva en cuanto al número de estudiantes
A estos alumnos se suman quienes cada año atienden los distintos programas de máster -no oficiales en muchos casos- que se imparten en las escuelas de negocios y centros de posgrado privados de nuestro país. Según recoge el último informe "Universidades Privadas y Escuelas de Negocios" (octubre 2010), de la consultora especializada en estudios sectoriales DBK, en España se contabilizan en la actualidad 330 escuelas de negocios, que registran una evolución positiva en cuanto al número de estudiantes, "debido al aumento de la demanda de formación por parte de profesionales y al éxito de los programas internacionales de los principales centros", resalta este estudio.
¿Por qué un máster?
Uno de los principales motivos por los que cada vez más candidatos optan por complementar la formación universitaria con estudios de posgrado de máster es mejorar las perspectivas laborales. Como especifica el último análisis sobre estos programas realizado por la compañía de recursos humanos Adecco, cursar un máster abre las puertas a un 5,2% más de las ofertas de empleo.
La formación del máster se valora de forma especial en algunas áreas funcionales
Tal como señala el informe, esta formación se valora de forma especial por los reclutadores en algunas áreas funcionales, como en asesoría jurídica, donde un 21,7% de las ofertas de empleo requieren que los candidatos cuenten con esta formación, o marketing y recursos humanos, que la solicitan en más del 15% de los casos.
El estudiante de máster atiende en su mayoría a dos perfiles específicos. Uno es el del recién titulado que necesita ampliar su formación en un área concreta para acceder a determinadasprofesiones. Otro, el del trabajador en activo que desea impulsar su carrera laboral e incrementar sus competencias en ámbitos diferentes para optar a otras posiciones en su empresa o en otra compañía.
Criterios de elección
Además de los contenidos, los candidatos deben valorar otros criterios del máster esenciales para su elección
La oferta de títulos de máster es amplia y variada. Esto hace que elegir el más adecuado para cada uno no sea una tarea fácil. Además de los contenidos académicos en los que se centren los estudios -uno de los aspectos prioritarios que se deben atender-, los candidatos a esta formación deben valorar otros criterios esenciales para que su elección final sea acertada y se ajuste de forma certera a sus necesidades, aspiraciones y, sobre todo, a su disponibilidad de tiempo de dedicación al trabajo y al estudio.
- Contenido del programa: la primera decisión que se debe tomar es el área de estudio que se desea abordar con el máster. Al margen del ámbito de conocimiento que más se adecúe a cada aspirante, también se deben estudiar con detenimiento las perspectivas reales de empleo que puede aportar la formación al currículum del candidato y la situación actual del sector laboral al que se dirige.
- Nivel de especialización: los programas generalistas -tipo MBA- se diseñan con frecuencia para los perfiles con experiencia laboral previa que aspiran a asumir cargos de gestión dentro de sus compañías y a aportar a su formación conocimientos en otras áreas empresariales. Los especializados son más recurrentes para los recién titulados que quieren centrar sus conocimientos en un ámbito determinado, para enfocar después su carrera laboral hacia un sector concreto.
- Duración del posgrado: tanto los máster oficiales como los programas que se imparten en las escuelas de negocios tienen una duración de uno a dos cursos académicos. Es evidente que la formación que se recibe en los programas más duraderos será más amplia y extensa y, en muchos casos, mejor valorada en el mercado laboral, pero también hay que evaluar el impacto que dos años de inactividad pueden tener en el futuro del estudiante.
- Métodos de estudio: trabajos en grupo, método del caso o un enfoque práctico son algunas de las características que definen muchos de los programas de máster, mientras que otros se centran más en el estudio individual y en la investigación. El candidato debe verificar que las técnicas de aprendizaje que se aplican en el curso se adaptan a su forma de trabajar habitual y que está capacitado para afrontarlo con éxito.
- Calidad del centro: varios ranking miden cada año la calidad de los máster que se imparten en centros de nuestro país y del extranjero. Estas clasificaciones pueden orientar al estudiante sobre cuáles son los programas mejor valorados en el entorno laboral y que, por tanto, proporcionan mejores perspectivas de empleo. Sin embargo, la valoración no debe quedar solo en estas listas. Es recomendable que, al elegir, el candidato evalúe otros aspectos de la universidad o centro en el que se desarrolla el programa, tales como la calidad del profesorado, el número de estudiantes que se admiten en el programa, si cuenta con bolsa de trabajo, la relación con el ámbito empresarial, las actividades extracurriculares, como charlas o conferencias de invitados de prestigio, o los servicios adicionales y recursos materiales que se facilitan a los estudiantes.
- Público o privado: elegir un centro público o privado para estudiar un máster está determinado en muchas ocasiones por el coste que implica el programa. Las escuelas de negocios y otros centros privados se sitúan con frecuencia en los primeros puestos de los ranking de calidad, pero los precios de los estudios (entre 18.000 y 70.000 euros) superan con creces a los de las instituciones públicas, que en sus programas oficiales deben aplicar las tasas públicas (entre 800 y 3.000 euros al año) establecidas para cada comunidad autónoma. Los estudiantes deben valorar el retorno de la inversión que hagan y comprobar los distintos sistemas de financiación y las ayudas y becas estatales o privadas a las que se pueden acoger para afrontar el gasto.
¿Tiempo completo o parcial?
Muchas universidades y la mayoría de las escuelas de negocios ofrecen a sus estudiantes de posgrado la posibilidad de conciliar la vida laboral y la formación con los programas denominados a tiempo parcial. Estos máster, a diferencia de los cursos de tiempo completo, que requieren dedicación exclusiva a los estudios, se imparten en general dos o tres días a la semana en horario vespertino o bien en turno de fin de semana: viernes por la tarde y sábados por la mañana.
En ocasiones, el contenido del programa es exactamente el mismo que el de su homónimo a tiempo completo, la diferencia estriba en que la duración de los estudios se extiende a dos años académicos en vez de uno. Sin embargo, otros programas a tiempo parcial están diseñados de forma específica para este formato y condensan en menos tiempo la formación. Es preciso evaluar que el máster a tiempo parcial ofrece la misma calidad académica que el de tiempo completo y que permite a los estudiantes acceder a los mismos servicios y actividades extracurriculares.
Si el aspirante al máster tiene ya un puesto de trabajo estable, los expertos recomiendan que opten por un programa a tiempo parcial o que seleccionen entre la oferta, cada vez más amplia, de enseñanzas en la modalidad no presencial, es decir, on line. Entre las ventajas de estos formatos destaca la posibilidad de aplicar de forma inmediata los conocimientos que se adquieren a la actividad laboral diaria y viceversa, es decir, aportar y compartir con el resto de los estudiantes las experiencias reales que se experimentan en el ámbito de trabajo. Hay que ser consciente de que en un programa a tiempo parcial u on line se exige en general la misma dedicación, al margen de los horarios académicos, que en los de tiempo completo. No obstante, al estar el estudiante en activo, debe robar este tiempo a otras actividades de su agenda.

