Una empresa de la trama de la construcción de Gerona fichó a un implicado en el ‘caso Millet’
Una vidriera del Palau de la Música (Súnion vía Flickr) @A. Fernández.
Paralelamente, Hacienda descubrió supuestas facturas falsas de entrega de material. Resulta quelos bloques de piedra que se habían comprado eran tantos que podrían dar para “varias pirámides”, según manifestaron a El Confidencial fuentes del Puerto de Barcelona. De ello se deducía que no habían comprado realmente ese material, sino que habían utilizado empresas pantalla para confeccionar las facturas y simular la entrega de los bloques. El tema está todavía bajo investigación.
Adjudicación de la T1 del Prat
Según la documentación del juzgado número 5, Construcciones Rubau recibió, sólo en los dos últimos años, unos 10 millones de euros en obras públicas de la demarcación de Gerona. Pero eso es una bagatela para lo que se ha embolsado en esta última década. Para empezar, también formó parte de la UTE -junto a Ferrovial y FCC Construcción- que se adjudicó el edificio de la terminal 1 del aeropuerto del Prat (525.500 metros cuadrados más 12.000 plazas de aparcamiento, 1.285 millones de presupuesto), que comenzó en el 2004. Allí trabajaron también otras dos UTES en las que se encuadraban, entre otras, Necso, OHL, Copcisa, Dragados y Comsa.
En Gerona, se adjudicó la construcción de la Audiencia Provincial en mayo de 2009 por más de 2 millones de euros, la construcción del Polígono industrial Sur de Figueres, en la misma provincia o la construcción del colegio La Draga en Banyoles. Pero su actividad no se circunscribe a la capital catalana y a Gerona, sino que se extiende más allá: en febrero de 2009, el Ayuntamiento de Reus (Tarragona) le encargó la construcción del instituto Pi del Burgar por 4,76 millones de euros y en esta localidad también edificó el año pasado el centro de asistencia primaria, presupuestado en más de 5 millones. También remodeló la carretera de Reus a Salou por 735.000 euros. Recientemente, se hizo con el proyecto de nuevas áreas infantiles y la pista de patinaje del Parque Güell en Barcelona, contrato concedido por el Ayuntamiento de la ciudad, por algo más de medio millón de euros.

