sponsor

Cambiar tamaño del texto


Sports

Tamaño del texto: 10 12 14 16 18


Diputados y senadores rechazan tocar sus pensiones

El Pacto de Toledo desaprueba la congelación de las pensiones y pide al Gobierno ampliar las de viudedad y orfandad

Como quien clama en el desierto, Rosa Díez lleva desde el pasado mes de abril calificando de «privilegiado» el régimen de jubilación de sus señorías y pidiendo su reforma. Tras ocho meses de silencio, el Congreso y el Senado respondieron ayer a la diputada de UPyD. Las Mesas de ambas cámaras consideran apropiado el sistema actual y rechazan cualquier modificación del mismo.

Como «válido y adecuado» lo describieron los congresistas y diputados reunidos en las Mesas para analizar la propuesta de la líder de UPyD. El pasado 30 de abril, Díez planteó por escrito a los presidentes del Congreso y del Senado, José Bono y Javier Rojo, revisar el modelo de pensiones de los parlamentarios, que, aprobado en 2006, permite a estos acceder a una pensión del 80% con solo siete años de actividad parlamentaria y al 100% de la misma con 12 años cotizados y 60 años de edad cumplidos.

En contra, el resto de cotizantes deben cumplir 15 años trabajados para acceder a la pensión mínima, del 50%; a la prestación completa, hoy, se llega con 35 años cotizados y 65 años de edad. Por eso, lo que Díez ha venido defendiendo es que sus señorías se sometan al mismo régimen de jubilación que el resto de españoles, por considerar los derechos de los que ahora mismo gozan «inalcanzables» para el resto de trabajadores.

Por su parte, tanto el Congreso como el Senado vienen argumentando que más que de una pensión, la prestación a sus señorías es un complemento que se suma a la cotización de los ex parlamentarios. Y que, en cualquier caso, ese complemento es «reducidísimo» —en palabras de Bono— y que son «unas decenas» de diputados los que se acogen a él.

El Pacto de Toledo se rebela

Mientras tanto, el Pacto de Toledo se volvía a reunir ayer. El encuentro de los grupos parlamentarios sirvió básicamente para que estos escenificaran su rechazo a la actitud del Gobierno ante esta reforma. La oposición al completo denunció el «menosprecio» del Ejecutivo socialista a las recomendaciones que están saliendo de esa comisión y la premura a la que estaría sometiendo al Pacto para cerrar el debate cuanto antes. «El Pacto de Toledo da la razón a la oposición», sentenció Carles Campuzano, de CiU.

Como fuere, el Pacto, que hoy se vuelve a reunir, acordó ayer exigir a Moncloa una mejora de las pensiones de viudedad para los mayores de 65 años, asegurándoles una renta similar a la existente antes del fallecimiento del cónyuge, y una de la de orfandad hasta los 25 años para personas solas con hijos a cargo. Y usó además una de las 23 recomendaciones de su texto para lanzar «una crítica contundente» a la congelación de las pensiones aprobada para 2011. ABC

La década perdida

Jesús Cacho

Es un espectáculo que empieza a resultar habitual en cualquiera de los infinitos bares que pueblan la geografía española a la hora de los informativos de tele: basta con que en pantalla aparezca la coreografía gestual de nuestro bien amado José Luis Rodriguez Zapatero largando alguna de sus frases gaseosas para que, como si de un acto reflejo se tratara, la gente a pie de barra empiece a murmurar, y el murmullo adquiera pronto aires de protesta y la protesta gane enteros para convertirse en abucheo general salpimentado con más o menos irreproducibles insultos, momento en el cual el dueño del bar toma el mando a distancia y cambia de canal. ¿Cómo hemos podido llegar a “esto”? ¿Qué han hecho los españoles para merecer tal castigo? ¿Qué ha hecho él para soliviantar a tantos con tan poco?

Tal vez sea pertinente recordar aquí una frase del prólogo redactado por él mismo (cabe suponer que en 2001 todavía no tenía “negro” a su servicio) al libro escrito por su ex ministro y ex amigo Jordi Sevilla, titulado “De Nuevo Socialismo” (Editorial Crítica, Barcelona 2002). Esto escribía entonces el señor Rodríguez: "Ideología significa idea lógica y en política no hay ideas lógicas, hay ideas sujetas a debate que se aceptan en un proceso deliberativo, pero nunca por la evidencia de una deducción lógica (...) Si en política no sirve la lógica, es decir, si en el dominio de la organización de la convivencia no resultan válidos ni el método inductivo ni el método deductivo, sino tan sólo la discusión sobre diferentes opciones sin hilo conductor alguno que oriente las premisas y los objetivos, entonces todo es posible y aceptable, dado que carecemos de principios, de valores y de argumentos racionales que nos guíen en la resolución de los problemas".

He ahí, comprimido, el pensamiento del personaje. No hay principios, ni valores, ni argumentos racionales. No hay ideología ni fundamentos morales que valgan. Mucho menos una idea de España (“concepto discutido y discutible”), ni del otrora llamado patriotismo constitucional. No hay Historia. Todo está abierto en canal. El Presidente nos revela en ese prólogo que la base metodológica de su toma de decisiones es lo que alguien denominó la “epistemología de la tertulia”, y que el fundamento ético de su gestión se basa en eso que los anglosajones llaman el brain storming. Todo se reduce, pues, a sentarse en torno a una mesa camilla y empezar a hablar. Y a ver qué sale. Y lo que ha salido en los últimos siete años han sido llamadas desesperadas y de última hora para arreglar los problemas “como sea”.

Todo se reduce a sentarse en torno a una mesa camilla y empezar a hablar. Y a ver qué sale. Y lo que ha salido en los últimos siete años han sido llamadas desesperadas y de última hora para arreglar los problemas 'como sea'

Los españoles hemos tardado años en descubrir lo que el tipo escondía tras la máscara de su seductora sonrisa. Con las variantes de rigor, hoy existe un cierto consenso a la hora de calificar como inclasificable a un tipo que a su escasa preparación intelectual y nula experiencia como gestor para el desempeño del cargo une un relativismo, una ausencia de valores morales apabullante, carencias que suple con una frivolidad, un desparpajo y una osadía sin límites, algo que le permite encararse todas las mañanas con el espejo para renovar la fe en sí mismo como el personaje más importante que ha pasado por la historia de España en los últimos 50 años, los que el tipo luce en el pelo. Un aventado, o simplemente un caradura desprovisto de cualquier sentimiento de culpa. Un fatuo sin sentido del ridículo. En todo caso un producto del marketing político, un tipo, eso sí, con la inteligencia emocional suficiente para conectar con parte importante de una sociedad, la española, convertida en su vivo retrato: una sociedad reñida con el principio de la responsabilidad individual, liviana en lo moral, alérgica al esfuerzo, enemiga del sacrificio, acomodaticia, sedada. Sociedad del “buen rollito” que rechaza de plano los problemas, porque solo le preocupa su bienestar a corto plazo. La sociedad de Belén Esteban.

Un mal gobernante camuflado tras una sonrisa

Hace ya cinco años, nada menos que en enero de 2006, escribí en este diario que “la causa principal del clima de desasosiego e incertidumbre que, a pesar de ese casi 3,5% de crecimiento de la economía durante el 2005, invade a millones de españoles, se llama José Luis Rodríguez Zapatero. Así están las cosas. El presidente del Gobierno de España se ha convertido en el primer problema español al inicio de este decisivo 2006”. No sabía uno bien lo que se nos venía encima. Sobrado del rancio sectarismo propio de una izquierda de la que ya no queda rastro en Europa y ayuno del más elemental sentido común, el personaje ha dinamitado –Ley de Memoria Histórica y nuevo Estatuto de Autonomía de Cataluña- en estos años los dos pilares sobre los que se fundamentó la transición: el afán de reconciliación que aunó a los españoles a la muerte de Franco, con deseo de pasar página en ambos bandos sobre los excesos cometidos, y el Estado autonómico salido de una Constitución que, reconociendo la España plural, enfatizaba la unidad de la Nación y residenciaba la soberanía en el conjunto del pueblo español.

Si los destrozos en el orden interior son evidentes, no lo son menos en lo que a la imagen de España en el exterior respecta. Nuestro país es hoy el convidado de piedra no solo en la gran política internacional, sino en la Unión Europea. “Han tardado seis años en descubrir que detrás de su sonrisa solo había un mal gobernante”, aseguraba France-Soir en marzo de este año, “pero los principales líderes europeos ya conocen al presidente español, al que ignoran y consideran un político dañino para España y para Europa”. Con ser todo ello doloroso, en modo alguno la situación hubiera alcanzado el grado de dramatismo al que, al doblar la esquina de la primera década del siglo, hemos llegado, de no haber sido por la crisis económica.

Las dos legislaturas Zapatero, en efecto, quedarán marcadas por la peor crisis económica sufrida por España desde 1947 y por la pérdida de todas las ganancias de convergencia real –renta, riqueza y empleo- logradas desde el inicio del ciclo expansivo en 1996 y hasta el 2007. La década perdida. Lo peor, con todo, es que el perfil cíclico de nuestra Economía es en L, que no en V, es decir, nos enfrentamos a una contracción de la actividad seguida de un proceso de estancamiento con tasas de crecimiento de entre el 0,5% y el 1,5% durante un periodo de tiempo muy dilatado. Al endeudamiento de familias y empresas une España un descomunal déficit público, dos desequilibrios que, en un escenario de recesión, primero, y de bajo crecimiento, después, ponen en cuestión la capacidad de nuestra economía para atender los vencimientos de su deuda. La sombra del default, que a punto estuvo de hacerse realidad en el dramático fin de semana del 7 y 8 de mayo pasados, podría, por eso, volver a presentarse a lo largo del primer trimestre de 2011, llevándose por delante, entonces sí, los restos del gran naufragio español.

La responsabilidad histórica del Partido Socialista

Es ya un lugar común afirmar que la crisis de caballo que padecemos ha llegado para España en el peor momento posible, con la clase política más mediocre de las últimas décadas y en la fase final de agotamiento del sistema salido de la Transición. Nos hallamos, en efecto, ante una crisis sistémica, crisis de un modelo –donde lo económico es apenas su parte más visible- que se halla en el umbral de un apagón de consecuencias imprevisibles a menos que se aborde con decisión una reforma de la Constitución del 78 que cada día más españoles reclaman y ante la que nuestros políticos hacen oídos sordos. Desde esta perspectiva, cargar todas las culpas de la situación en el pasivo de Zapatero no solo sería falso, sino, además, deshonesto. El drama español ha consistido en contar con el peor Presidente posible en el momento en que necesitaba el mejor imaginable. El peor Gobierno para hacer frente a la coyuntura histórica más exigente.

Así las cosas, las consecuencias de los atentados del 11 de marzo de 2004 han ido adquiriendo con el paso de los años más y más relevancia, porque, inducidos por aquella tragedia, una minoría mayoritaria de españoles decidió poner el Gobierno de la nación en manos de un individuo claramente incapacitado para la importancia del reto. El resultado de aquel error, reiterado cuatro años más tarde, está llamado a tener consecuencias muy dolorosas para el nivel de vida de los españoles y para la propia idea de España como nación. Al inicio de 2011 y cuando en teoría aún restan 15 meses de Gobierno Zapatero, España es un país exhausto, que se adentra en el cuarto año consecutivo de crisis con el drama a cuestas de casi cinco millones de parados y al límite en lo que a pesimismo y desánimo colectivo se refiere. Un país donde solo es posible encontrar un empleo si se cuenta con el enchufe adecuado, como en las peores épocas de nuestra Historia. Un país incapaz de procurar un futuro de esperanza a sus generaciones jóvenes. Un no-país.

Y, sin embargo, un país que cuenta con investigadores de la máxima categoría, con arquitectos de gran prestigio, con médicos de nivel mundial, con deportistas, ingenieros, economistas, con profesionales, en fin, capaces, en sus distintas categorías, de medirse con ventaja con los de cualquier latitud. Un país que reclama a gritos un liderazgo creíble con nervio bastante para movilizar conciencias, inspirar entusiasmo y ofrecer esperanza. La simple llegada de un Gobierno de nuevo cuño sería motivo suficiente para, con apenas cuatro retoques, revertir la situación económica –solo la económica; lo “otro” son palabras mayores- en seis meses. Se trata de un problema de confianza. De ahí la responsabilidad que ante la sociedad española contraerá el Partido Socialista si opta por mantener en el poder a un político amortizado, un zombi, durante otros 15 meses que solo servirán para profundizar la herida, agravando el daño infligido a España y a los españoles. Es hora de que hablen los ciudadanos. Hora también de olvidarse de operaciones extrañas, estilo Rubalcaba (“Lo sé todo de todos”), que, de materializarse, vendrían a suponer la puntilla definitiva al régimen de libertades. Feliz año, a pesar de todo.

EL PRESIDENTE TEME PASAR A LA HISTORIA POR LOS RECORTES SOCIALES Y DEFIENDE SU LEGADO

Zapatero busca una salida honrosa como el reformista que se sacrificó por España


Zapatero busca una salida honrosa como el reformista que se sacrificó por España

El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero (EFE). @Alberto Mendoza.

¿Cómo será recordada la Presidencia de José Luis Rodríguez Zapatero? Tal vez sea porque el año toca a su fin, pero el líder socialista parece hacerse esta pregunta, consciente de que su gestión de la crisis y la delicada situación a la que ha conducido a su partido marcarán los futuros juicios sobre su labor en la Moncloa. Este jueves, en su balance de 2010, el presidente apeló a la responsabilidad histórica, reclamó perspectiva para evaluar su acción de gobierno, y trató de definirse como un hombre sacrificado por España, dispuesto a jugárselo todo por el bien de su país.

Zapatero ya ha elegido el papel que representará en 2011, año en que el PSOE puede desaparecer del mapa de poder autonómico y municipal, y en que se conocerá quién es el candidato socialista a las Generales de 2012. El leonés pretende ahora que los españoles valoren su sacrificio por acometer algunas de las reformas económicas que España necesita para los próximos años, aunque eso suponga un suicidio electoral.

Se trata de la búsqueda de una salida honrosa del Gobierno y de la dirección del PSOE. Un relato que justifique sus errores y derrotas presentándolo como el líder que defendió al Estado de bienestar frente a los mercados, y que se inmoló políticamente en nombre de la austeridad. “Si algo caracterizará, cuando se vea con perspectiva, la crisis económica es el esfuerzo titánico que este Gobierno ha venido haciendo para mantener las grandes política sociales, los grandes pilares del Estado del bienestar, los clásicos y los que hemos ido incorporando en el periodo de 2004 a 2008”, afirmó Zapatero en su comparecencia de fin de año.

Pese al problema de credibilidad que lastra este discurso, el presidente reiteró que está recogiendo las lecciones de la Historia a la hora de impulsar la reforma de las pensiones, y que los próximos cinco años serán determinantes. “El PSOE siempre se la ha jugado por España a la hora de hacer reformas”, afirmó para continuar advirtiendo que “este es el rumbo: reformas y máximo nivel de protección y cohesión social”.

Debate parlamentario sobre las política de hace seis años

Zapatero tiene pánico a ser recordado como el presidente que llevó a cabo el mayor recorte social de la democracia. Por ello, además de insistir en su sacrificio, el líder socialista se ha volcado en la defensa de sus políticas sociales en un intento desesperado de salvaguardar la parte más vistosa de su mandato. “No somos el Gobierno de los mayores recortes de la historia. Proclamo y vamos a demostrar que este es el Gobierno que más ha mejorado las políticas sociales”, sentenció.

Así, a partir de febrero, cuando regrese la actividad al Congreso, el presidente impulsará un “gran debate sobre política social y el Estado de bienestar” para repasar su gestión en los últimos siete años. Con esta iniciativa espera poder enredar a Mariano Rajoy en un debate con componentes ideológicos, y marcar distancias con el PP en plena precampaña electoral. Paradójicamente, poco después de haber decretado la subida de la luz, y a pocas horas de que desaparezcan prestaciones como el cheque-bebé, Zapatero hizo hincapié en medidas como la subida del salario y las pensiones mínima, el permiso de paternidad, el incremento de becas o la ley de dependencia.

Un mal año… para Estados Unidos

Como demuestra el título del documento resumen de 2010 elaborado por Moncloa (Austeridad, Reformas, Cohesión Social), el PSOE busca mitigar la previsible debacle electoral de mayo con una narrativa que conjugue el clásico discurso de protección socialdemócrata con la necesidad de tomar medidas duras socialmente. Un ejercicio más que difícil, sobre todo porque sigue sin haber rastro de autocrítica y respuestas claras a los más de cuatro millones de parados.

La carta firmada por Zapatero con que comienza este informe explica que “2010 ha sido un año complejo y difícil para las economías de los países desarrollados, fundamentalmente Estados Unidos –donde se originó esta brutal crisis financiera- y los países europeos”. Y, durante la rueda de prensa, el líder socialista insistió en culpar al contexto internacional y aseguró que su política inicial de incentivos fiscales y gasto público es responsabilidad del G-20 y de la Comisión Europea.

Convencido de que debe agotar la legislatura de forma “inequívoca”, Zapatero aseguró que no pensó en tirar la toalla en ningún momento, y que apurará hasta marzo de 2012 buscando nuevos pactos con el PP. “Esperemos que Rajoy se moje con la reforma de las pensiones”, ironizó.

Menos seudónimos, más remezcla: 2011 promete.


Recibo, pocas horas después de comenzar 2011, noticias de alguien de quien hablamos hace mucho tiempo (18 meses que son una eternidad en este mundo de los bits).

Joven maestro del remix, exponente de la cultura creativa que viene, nada de eso hubiera provocado esta entrada. Lo ha hecho la curiosidad de que ya puede, supongo que después de haber tenido que renunciar a parte de su obra, desvelar su nombre.

Nick Bertke vuelve con un proyecto tan interesante como los anteriores, quizás aún más paradigmático de los tiempos que aquellos ensayos menos maduros. Os dejo la definición que nos deja en Kickstarter, conocida plataforma social para financiar proyectos creativos.

World Remix es una muestra de un album en el que trabajo, que expande el concepto de remezcla vital en el que trabajo desde hace tiempo. El objetivo del es viajar por el mundo para captar inspiraciones, sonidos, voces, acordes, para componer un vídeo de cada una de las culturas más importantes. Será financiado únicamente por el oyente y lanzado mundialmente en CD, DVD, y mi website, PogoMix.net. Me inspiran películas como Baraka y Koyaanisqatsi.

No os perdáis, si tenéis tiempo, la obra anterior del joven visionario, como muestra de que lo que fue mito en tiempos recientes, hoy va convirtiéndose en realidad.

Vale la pena leer cómo hablábamos de él hace un año y medio para comprobar cómo es de cierto que la evolución, en alianza con el tiempo, siempre gana la partida:

Os presento hoy el trabajo de Pogo, anónimo autor Australiano (para evitar problemas legales) de estas dos maravillas, ejemplo de la cultura de la remezcla.

Se trata de un chico de 20 años cuyos vídeos son vistos de forma masiva en Youtube (millones de visitas), obras de netart ejemplares de la revolución creativa, del poder de la cultura de los contenidos generados por el usuario.

Aficionado al cine infantil y a la música, Fruityloops (es excelente….probadlo…), fue el programa que le abrió la posibilidad de crear trabajos, que él mismo sitúa entre el Hip-Hop y la música electrónica. Con Audacity, que en su versión gratuita permite iniciarse en el mundo de la mezcla musical, creaba hace poco los ejemplos que os dejo:

Entrevistado sobre Creative commons y otras licencias abiertas, respondía que el ser humano, la historia de la humanidad, es una sucesión de ideas construidas sobre otras.

Es muy cuestionable el propósito del copyright hoy. Si en algún momento sirvió para proteger la creatividad, hoy es una herramienta en manos de los trolls de los negocios. Es inevitable que, si algo es bello e inspira a la gente, será usado. Textualmente: “No creo que Disney pueda poner copyright a la voz de Alice como el inventor del violín no hubiera podido poner leyes a su sonido. La idea es ridícula.”

Explica sus producciones como la ampliación, la expansión de los elementos que le atraen, como luces que través de un prisma se convierten en más duraderas, en más bellas.

Disfrutemos de la nueva belleza. el caparazón

Cataluña... más de lo mismo

Ahora ha tocado a Cataluña, pero más o menos irá ocurriendo en toda la geografía española (“si es que ya se puede denominar así esta piel de toro carcomida”) cuando se cambien los que van a seguir mangoneando cualquier territorio; puesto que cambiarán “las caras”, pero visto “el percal y la tela que tenemos para hacer trajes”; los uniformes sólo van a cambiar de color y a lo sumo de botonadura y gorras.

Lo he venido comentado desde ya hace muchos años y mi último artículo o más reciente, lo titulé “El saqueo de las cajas de ahorros”; que como muchos otros, el curioso los tiene en mi Web donde ya pasan de los mil quinientos y “hay la tira de cosas”. Y el comentario es simple y sencillo... terriblemente sencillo; puesto que aquí se ha practicado siempre lo que yo resumo como, “política de panza y bolsillo”; pero en la última época, ello ha sido ya escandaloso y además, con los cambios de “chaqueta” que hayan sido menester, puesto que lo primero es “servir al pueblo” (en otras épocas se decía servir a la patria) pero es claro que siempre lo que se ha servido (sálvese el que pueda, pues algunos debe haber) es “la panza y el bolsillo” propios, y de paso al de los allegados o “socios”; en esos repartos enormes de botines descomunales, que han ido dejando “a la patria (de quién sea)”... en los puros huesos, y puede ya que ni queden todos los huesos, debidos a las hipotecas que habrán de soportar los que sobrevivan a estos expolios y desastres... yo espero ya estar muerto y a no tardar mucho; menos mal.

Se han producido las elecciones catalanas (ya dije y escribí después de ello que “más de lo mismo”) y tras todas esas “ferias”, de cara a la galería con discursos y sonrisas que a ningún inteligente convencen; se ha llegado a otro pacto, aparentemente antinatural, puesto que... “que los derrotados pacten con los ganadores”; eso no ocurre nada más que en la sucia política que se practica a cara de perro, puesto que todo son intereses y... “fijado el precio y asegurado el pago... todo es posible en España” y pese a lo que digan algunos catalanes, Cataluña es España incluso en la ruina actual, puesto que esa región está en sí misma, mucho más falta de “la pela”, que la mayoría de las otras que componen esta nación... “de naciones” y que se sigue denominando en los atlas del mundo como España... incluso en ese otro lío del mundo mundial, cual es ese monstruo enorme y enormemente ineficaz conocido como la “ONU”; remedo de unas “naciones desunidas siempre pero que nos quieren colocar como unidas”, siendo ello mentira totalmente. Pero volvamos a la “nación catalana y sus líos”.

Ya está compuesto (“y con novios”) el nuevo gobierno de la Generalidad Catalana (que como otros, se van a pasar al Tribunal Supremo de España, por donde les cuelgan “los bemoles”, con lo del idioma y lo que venga detrás) y como he dicho, apoyado el invicto presidente, por los que él mismo ha mandado a la retaguardia... ¿pero qué habrá tras todo ello?

Pues (seguro) que “negocios”; negocios contantes y sonantes, puesto que “la pela es la pela” y eso de tan catalán como es (la peseta vino de Cataluña) es conocido en todo el mundo mundial, aparte de “en la colonia catalana”, cual es el resto de la España peninsular e islas adyacentes; puesto que no nos engañemos, los catalanes (también los vascos) no son separatistas, eso es de boquilla. Lo que fueron, son y seguirán siendo, son colonialistas, puesto que es de ello de lo que les viene su riqueza; sus territorios son tan pobres que hubieron de salir al mercadeo y a colonizar todo lo colonizable y no van a cambiar, sencillamente por cuanto no pueden.

Pero es claro que como en Cataluña están las sedes, pues seguro que ya están apostados para entrar en “las entrañas contables y repartibles”, para apropiarse de todo cuanto más puedan; y uno de los principales botines, parece ser que es el que ya se dice serán el más grande banco catalán de todos los tiempos, o sea “La Caixa”, puesto que ya agotado “el enorme negocio del ladrillo” y mientras se recupera y se pueda explotar de nuevo, hay que ir a por lo que quede de valor y ponerlo bajo control... “del pueblo y para el pueblo, puesto que para eso se eligen los políticos”... vamos de risa o de pena.

Pero sea un catalán en su espacio en la red el que les informe de todo ello, puesto que como conocedor y “padecedor” de estas sucias cosas, aún tiene agallas para contar lo que vulgarmente se dice como... “las verdades del barquero”; entren y lean, no se aburrirán; yo les he copiado el último párrafo y como un aperitivo de entrada.

“Una masa de acciones que alcanzaría los 60.000 millones de EUROS, DIEZ BILLONES DE LAS ANTIGUAS PESETAS, si nos atenemos al capital necesario para los porcentajes de cobertura, más primas y especulación, que comparando “valor en bolsa” y “pasivo” de otras instituciones bancarias de parecido volumen podría doblarse en inicio fácilmente … después DIOS DIRÁ y ¡que nos coja confesados!”

http://lagrancorrupcion.blogspot.com/2010/12/artur-mas-investido-president-de-la.html

Antonio García Fuentes

(Escritor y filósofo)

www.jaen.ciudad.org (allí más)

Entrevista John Herhalt. Socio global de Gobierno en KPMG

"Hoy se puede reformar el Estado del bienestar"

Experto en el sector público, exige que se aprovechen las crisis para redimensionar el sistema de protección social

John Herhalt. Socio global de Gobierno en KPMG

John Herhalt. Socio global de Gobierno en KPMG. "Hoy se puede reformar el Estado del bienestar" - CINCO DÍAS

En plena controversia social por las reformas de las pensiones en la mayor parte de Europa, el socio responsable de sector público de una de las principales consultoras del mundo apela a la responsabilidad para asumir un Estado del bienestar sostenible (y más limitado que el actual) en el largo plazo.

¿Por qué cree que hay que retocar el sistema de protección social?

Porque necesitamos garantizar su sostenibilidad a largo plazo. Debemos plantearnos qué debe sufragar el Estado del bienestar, a qué niveles, de qué forma (hay servicios que pueden ser gestionados por el sector privado) y, sobre todo, cómo lo vamos a pagar.

El Gobierno español pretende retrasar en dos años la edad de jubilación. ¿Cree que es una medida necesaria?

Cada situación tiene una solución particular, pero, en general, no podemos pensar que el nivel de servicios de antes de la crisis sea necesariamente al que haya que regresar. Sin conocer en profundidad el caso español, está claro que el envejecimiento de la población requiere cambios en las prestaciones. Es un error pensar que la respuesta sea siempre incrementar el gasto.

Pero se trata de un cambio de largo plazo. ¿Es razonable tanta urgencia?

Las realidades sociales están cambiando rápidamente; las poblaciones occidentales envejecen y el 90% del gasto sanitario se produce en los últimos años de vida. Creo que las medidas deben tomarse cuanto antes.

No parece el momento más tranquilo para abordarlas...

Las situaciones difíciles, como la que sufrimos en la actualidad, ofrecen la oportunidad de cambiar estructuras muy antiguas cuya eficiencia nunca se ha revisado. Hoy se puede reformar el Estado del bienestar para hacerlo menos gravoso. Por supuesto, hay que gestionar las expectativas, y eso pasa por una buena política de comunicación, por explicar qué pasaría a largo plazo sin cambios para que la gente relativice el impacto inmediato.

¿Todo eso pasa por perder derechos sociales?

Se puede seguir ofreciendo todos los servicios que sean útiles, pero hasta unos niveles distintos. Por ejemplo, en el caso de la educación, ¿tiene que ser gratuita en todos los niveles? ¿Cuáles son los prioritarios? También pueden plantearse tipos de gestión diferentes a los que priman ahora, dando paso a empresas privadas bajo un marco regulado por el Estado. Algunas medidas disuasorias, como el copago sanitario, pueden tener un impacto sobre las cuentas muy relevante.

¿Cómo debe financiarse el Estado del bienestar?

Esa es otra de las cuestiones sobre las que debemos reflexionar desde cero. La eficiencia debe ser la guía y, en ese sentido, en función del tipo de servicio, puede ser más útil financiarlo con los impuestos, las cotizaciones o, aunque sea de forma parcial, directamente por los usuarios. De nuevo, no existe una respuesta aplicable a todas las situaciones, aunque sí una premisa general: las cuentas públicas funcionan como nuestros bolsillos, hay cantidades que entran y que salen, y uno solo se puede endeudar hasta un determinado nivel. Por eso, solo hay una cantidad de servicios públicos sostenible.

Gasto en actividades no estratégicas

La contención del Estado del bienestar está relacionada con las políticas de ajuste fiscal que predominan hoy en Europa. ¿No pueden resultar una cortapisa adicional a la recuperación económica?

En efecto, hay países, como España, en los que pensar cómo se va a crecer, de qué manera se puede estimular la economía mientras se ajustan las cuentas, supone un reto fundamental. En ese sentido, la eficiencia del gasto resulta crucial. Durante la recesión se ha gastado mucho dinero en actividades no estratégicas, que no contribuyen al crecimiento a largo plazo.

¿El Plan E español, que financió obras municipales, se encuentra entre ellas?

Por lo que conozco, sí, pero también hicimos algo parecido en Canadá. Con un impacto fiscal similar, hubiera resultado más útil recortar impuestos para incentivar la actividad empresarial.

Usted ha hablado de buscar una fiscalidad menos dependiente del ciclo. ¿Cómo se logra?

En esta crisis hemos comprobado cómo los ingresos han descendido más rápidamente que la actividad, lo cual pone en jaque las cuentas públicas. Existen algunos impuestos con una base relativamente fija, como los que afectan a la propiedad, que se podrían potenciar. También, debe lucharse contra la percepción popular de que los que tienen más deben aportar proporcionalmente más, porque eso desincentiva la creación de riqueza. Con esas líneas, orientándose hacia un tipo único sobre la renta, se obtendría una base fiscal más amplia y estable, y los que tienen altos ingresos podrían destinar más a invertir. En todo caso, dada la caída de la recaudación, el aspecto clave es revisar la estructura de los gastos y adaptarla a las nuevas realidades.

El método científico es uno de los grandes logros de la humanidad, teniendo a su lado el principio de falsabilidad

Impresionante conferencia del periodista estadounidense Michael Specter que hace reflexionar sobre por qué los seres humanos tienen que seguir el camino de la evidencia y de la ciencia y no el de la creencia y y de la magia.

Así que sean escépticos. Pregunten, exijan pruebas, exijan evidencias. No den nada por sentado. Pero he aquí la cosa: Cuando reciban pruebas, deben aceptar la evidencia, y no somos buenos en hacer eso.

(Hacer click en "View subtitles" y seleccionar "Spanish" para ver el video con subtítulos en español)



Michael Specter
[Conferencia en TED]

--
Publicado por José Carlos: para La verdad en tu asesoria EIA el 12/26/2010 01:12:00 PM

Fashion