El derecho al olvido y Google


El derecho al olvido es una figura nueva y un tanto extraña que me parece que se está exagerando, como tantas otras cosas. Antes de internet estaban los periódicos (y siguen estando), y también estaban y están los archivos sonoros de las radios y los audiovisuales de las televisiones, y a nadie le ha dado nunca por exigir que se destruyan las hemerotecas o que se prohíba la libre circulación de periódicos atrasados o revistas del corazón amarillentas. Al menos yo no tengo noticias de ello, ni siquiera ahora que tanto se habla de eso de «el derecho al olvido».
#el derecho al olvido
¿Es el derecho al olvido un verdadero derecho?
Saco el tema porque no hace mucho Google ha sufrido un duro golpe por una sentencia que, supuestamente, está a favor de «el derecho al olvido» y obliga al buscador a atender cualquier petición de usuarios que quieran desaparecer de sus búsquedas, al menos mientras no pueda oponerse alegando que el derecho a mantener la noticia es mayor que el derecho del usuario a desaparecer. Esta sentencia lo único que va a conseguir es una multiplicación sin límites de los litigios porque Google acabará saturado con peticiones peregrinas y desde luego no va a limitarse a quitar todo lo que le digan.
La pregunta que me hago ya no es si realmente el derecho al olvido existe o no, sino ¿por qué solo se nos ha ocurrido ahora y solo lo queremos aplicar a la era de internet? ¿Por qué no proponemos quemar todas las hemerotecas y museos, así como las colecciones privadas de libros, periódicos y revistas? ¡Una nueva Inquisición! ¡Olvidemos el pasado!

El derecho al olvido

A mí eso de «el derecho al olvido» me suena más a película (o novela) de Ciencia Ficción como Fahrenheit 451 donde se quemaban todos los libros, o como he mencionado antes, a la Edad Media y su malvada Inquisición española. ¿Es eso lo que queremos?
El litigio ha venido promovido por el señor Mario Costeja que defendía el derecho al olvido porque buscando en Google su nombre, aparecía un artículo de no recuerdo qué periódico donde se había publicado un embargo que se le había hecho a causa de un impago. Este señor dice que no quiere que se le recuerde como un moroso.
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Mis matices al respecto:
1.- Google enlaza con una noticia de un periódico. La sentencia creo que solo obliga a Google a no enlazar, pero la noticia seguirá estando en internet.
2.- En el supuesto de que esta sentencia u otra posterior obligue a eliminar también la noticia... ¿qué pasa con la edición original del periódico? ¿Obligarán también a su destrucción pública en la Plaza Mayor?
3.- Con todos mis respetos, dudo que el motivo del litigio haya sido «el olvido». Yo (y millones de personas más) no habíamos oído nunca hablar del señor Mario Costeja, y mucho menos sabíamos que había sido declarado moroso en un momento dado y le habían embargado sus bienes. Ahora lo sé yo y lo sabemos unos cuantos más.
4.- Cuando Google elimine la noticia de aquel viejo embargo... ¿tendrá que eliminar también las cientos actuales en las que se cuenta todo lo que ha pasado? Lo dudo mucho... En consecuencia, ahora quienes sigan sin haber oído hablar del señor Mario Costeja pero busquen en Google noticias relacionadas con el derecho al olvido... se tropezarán, no solo con su nombre, sino con sus antecedentes de morosidad. Este señor es abogado y périto calígrafo y supongo que lo que estoy comentando aquí lo tendrá claro. Si quisiera que lo olvidaran no se dejaría fotografiar y entrevistar hablando de su antigua deuda.
5.- ¿Obligarán a Google a no rastrear este post con sus motores de búsqueda?
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Pero bueno, cada cual tiene sus manías, y desde luego yo también tengo las mías.

Ramón Cerdá
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