EL JUEZ SILVA INSISTE.

Un magistrado rebelde y polémico abre la veda contra los banqueros

Rafael del Barco Carreras

Barcelona 6-06-2013. El CIS nos cuenta hoy que baja la preocupación por la Corrupción en los españoles; del 39.3% al 30,7, mientras por el Paro sube del 80.7 al 82.4. Diría que nos acostumbramos a la “total corrupción” pero tememos al paro. Los seis millones no se acostumbran a vivir de la caridad, el sablazo o trapicheo, al igual que los empleados tiemblan ante la idea de perder el empleo, similar al temor de los pensionistas con su pensión. Pensión y empleo, las zozobras más extendidas y profundas de la mayoría absoluta de los españoles.

Tenemos cierta complacencia con que los político-financieros vaciaran las cuentas de ahorro de cientos de miles de viejecitos, o que robaran por miles de millones. De hecho ya lo intuimos desde que en 2008 se iniciara la Crisis. Y ni impresiona que recusen al juez que mete a uno de ellos en la cárcel. ¿Y ahora qué… le asesinarán?

Peor en Barcelona, donde nadie se extraña de que ningún sumario cite a Narcís Serra  por la mayor quiebra fraudulenta de la historia de Cataluña, o ni siquiera se abuchee a Jordi Pujol por el súbito descubrimiento de las inmensas fortunas de sus hijos.

La Corrupción, primera de las causas de la quiebra total del País, pierde interés, y su manifestación más acuciante, el Paro, sube.

Pero las portadas y los telediarios de hoy no rezan con las encuestas, y priorizan a quien fuera el banquero de y por Aznar. Sobre él resalté, cuando la primera imputación y corta estancia en la cárcel, que se la merecía aunque fuera por negar la Burbuja Inmobiliaria. Un peligro para el País dije entonces. Pero si encima presuntamente metía mano en la caja por el sistema de duplicar el precio de compra de un banco en Miami, el peligro sube de tono. Y si nos atenemos a la cadena de presuntos delitos puestos de manifiesto en la transformación de Caja Madrid en Bankía, por momentos el mayor grupo financiero de España, con unos activos, publicaban, por encima de 340.000 millones de euros, sin más se entiende la quiebra global.

Sobre los activos tóxicos o duplicados, como el banco de Miami, al igual que de los 80.000 millones de Catalunya Caixa, los españoles merecemos más explicaciones. Una lista pública justificando el porqué de tanto impuesto y recorte. Si ya se publican sueldos y demás devengos de los grandes políticos y financieros, deberían publicarse esas "duplicidades" o "activos tóxicos" donde se esconde el cómo de tanta fortuna.  

Y si en Madrid, uno de los máximos representantes del establishment entraba en prisión, en Barcelona, en puro retruécano, el Parlament discutía sobre la dimisión del Director General de Prisiones. Publica EL DEBAT:

Martorell presenta la seva dimissió com a responsable de presons

 Junqueras celebra la dimissió de Martorell

 Gordó lamenta "perdre un important actiu polític"

Tiene gracia Germá Gordó, conseller de Justicia, valorando al presunto espía como un importante “activo político”. Y lo peor es que puede que lo fuera.  Coleccionar procacidades es indispensable en esta España donde la mejor defensa es el ataque, y que mejor arma que las corrupciones ajenas.
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Sobre lo “público” 

Sin duda, hay un “melón” que aún no se ha abierto en España y es el referido a qué sea lo público; mejor, “qué es lo público”.
Estamos acostumbrados a comparar lo público con lo privado, y en torno a esa comparación “gravita” toda nuestra vida social y política. Además, pontificamos al optar por una postura o por la otra, y la identificamos con una opinión política concreta.
Pero es hora de sentarnos, parar esta vorágine y “aclarar” qué sea lo público. Yo sostengo que lo “público es lo que es de todos”, sin exclusión y sin menoscabo de nadie. Y pienso que se puede crear y recrear una sociedad con este presupuesto formal, sin identificar lo público con ninguna ideología en concreto.
Es desde el inicio de la Edad Media, y más en concreto desde la instauración del Derecho Germánico, desde cuando se identifica sociedad e Iglesia, y la forma de entrar en la sociedad (identificada con la Iglesia) era a través del “bautismo”, que se impartía a todo el mundo.
Supuso un avance frente al Derecho romano, para quien el “cives” era superior al resto de los hombres, que eran identificados con el “humus”; el “cives” era el 2 % de la población, frente al “humus” que era el 98 % de la población del Imperio. Por supuesto, el “cives” lo era porque había nacido “hijo de”, por naturaleza divina; y el siervo no era nada.
Con la cristianización de los “bárbaros”, y puesto que no había distinción entre “cives” y “humus” al ser “salvados” todos por Jesucristo, la sociedad se hizo más amplia y abarcó a todo el mundo: Iglesia y sociedad eran lo mismo; y los que estaban fueran, los “extranjeros”, no formaban parte de la sociedad. No hay que olvidar que los judíos, que no estaban bautizados, tampoco formaban parte de la sociedad; como tampoco lo eran los ortodoxos ni los islámicos.
La situación dio otro salto cualitativo con el “descubrimiento de América”. Los indios no eran ni “judíos”, ni “islámicos”, ni “mogoles”, sino que estaban de una forma “salvaje”. Se hizo extensivo y se acuñó el término de “derecho natural”. El Derecho germánico, con su idea de “bautismo”, ya no valía, o se quedaba obsoleta; al igual que había pasado con respecto al Derecho romano cuando con los germánicos “todos” se bautizaron. Los indios, recién descubiertos, no habían cometido “ningún pecado” para ser excluidos de la salvación. Eso sí, había que bautizarlos, aunque “eran otros”, distintos de los judíos y de los islámicos.
Enseguida, surgen los debates de si la “Gracia de Dios”, que se da a todo el mundo, llega a todos los hombres, y si éstos, por sí mismos, pueden salvarse. Los “católicos” dirán que el “esfuerzo” de los hombres es válido; y los “protestantes” dirán que  el “esfuerzo” humano no vale para nada.
Como “cosa rara”, surge en siglos posteriores la “hipótesis” sobre si el hombre, antes de un “hipotético pecado”, es decir, en estado de naturaleza, es “bueno” o era “malo”; si se portaba bien en esa naturaleza hipotética o se portaba mal. En ambas posturas se dice que tiene que haber un “contrato”, un “pacto” para abandonar el “estado de naturaleza”, pues el “derecho natural” es “insuficiente” para explicar las relaciones humanas.
Y tiene que “nacer” o “crearse” un “derecho artificial” (“contractual”) para explicar las nuevas relaciones humanas, que son “nuevas” como “nuevo” fue el “bautismo” frente al “derecho romano”; y “nuevo” lo fue el “derecho natural” frente al “derecho medieval”. Ahora, el “derecho contractual” sería igualmente “nuevo” frente al “derecho natural”. Los “Derechos Humanos”, que son de todos, quedarían “obsoletos” frente a los “nuevos derechos” nacidos del “contrato”, que son sólo de quien realiza dicho contrato.
Concretando estos presupuestos, una persona que nace libre amparada por los Derechos Humanos, esta persona, digo, tendrá que renunciar a dicha situación en aras de un nuevo “status”.
Imaginemos que dicha persona tiene un currículo: ha estudiado, ha hecho un curso de formación, etc. En principio, y puesto que está en el “estado natural” no le vale, o le vale menos que en la otra situación. Pero, si dicha persona realiza un examen especial, ante un “tribunal especial”, y este tribunal lo aprueba, y sólo si el tribunal lo aprueba, cambia su “naturaleza” y consigue no sólo un “puesto (de trabajo) fijo”, sino “inmunidades” que en su estado natural le son negados. Se convierte, así, en distinto no sólo de cómo era antes de dicho examen especial, sino distinto en sentido superior al resto de sus conciudadanos: se convierte en ciudadano de primera.
Este es el nuevo derecho, que supera al derecho natural en el cual todos somos iguales por naturaleza. Al “espacio” en el que “entra” el nuevo ciudadano revestido sacralmente, se le llama “público”, y no porque sea de todos, que no lo es, sino porque desde esa atalaya “domina” a sus conciudadanos “inferiores”. A este nuevo espacio que se denomina público se le da una categoría nueva que no tiene el resto de la sociedad, y no sólo es superior sino que es inmune a todo.
Si ponemos el ejemplo económico, cuando decimos que se pretende “ayudar” a lo público, tenemos que decir que no es a toda la sociedad española, sino sólo a quien ha “entrado”, ha “accedido” a este “espacio contractual”. Así pues, siguiendo con el ejemplo, las “ayudas” (o rescate) europeas se van como el “agua de las Danaides”, al igual que se han ido otras veces, sin haber llegado a los ciudadanos españoles, los cuales son “inferiores” en virtud de “nuevo derecho contractual” que tenemos.
Lo “público”, tal y como está instaurado en España, no es de todos, sino sólo de unos pocos; otra de las consecuencias de dicha realidad la vemos en el “nacionalismo” que, alejado radicalmente del sentido que tuvo en sus orígenes, quiere aprovecharse de dicho “derecho contractual” para decir: “¡si España no es de todos, yo me voy!”; sólo que dicho nacionalismo decimonónico “cae” en lo mismo que critica: el “derecho contractual”, con lo cual crearían, puesto que ya lo están haciendo, una “desigualdad radical” en los ciudadanos de sus territorios.
Sólo haciendo que lo “público sea de todos” podemos conseguir estructuras sociales y políticas que hagan posible que salgamos de la crisis, pues ya sería algo de todos. Quien nos ha metido es la crisis es una “parte”, y esta parte quiere que los ciudadanos de segunda saquemos de este atolladero a todo el mundo. Pero sólo si conseguimos una igualdad radical de todos haremos que España sea un país de todos. Antonio Fidalgo Filósofo
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El saqueo de Andalucia 51 - Los "Señores del sur" y el mendigo magrebí que presidia seis empresas 

Los millonarios de los ERE, muchos en millones de pesetas y una decena de imputados por ahora incluso en millones de euros, se aprovecharon de una organización muy elaborada con base central en la Junta de Andalucía para desviar dinero de las sobrecomisiones a sus bolsillos. Muchos de ellos están vinculados al PSOE, otros a las mediadoras y todos los del conjunto de los intrusos, casi siempre, al PSOE o a los sindicatos. El último intruso conocido es el diputado socialista vasco Antxon Aso Martínez.

Si añadimos el conjunto de los intrusos, esas "personas especiales", según las mediadoras, se embolsaron en conjunto y que se sepa hasta el momento más de 18 millones de euros de manera indebida.

Uno de estos millonarios, tal vez el más destacado, es Juan Lanzas, que fue alto cargo de la UGT y de su federación de Alimentación al que la Audiencia de Sevilla ha impuesto una fianza de 450.000 euros para salir de prisión. Sólo él ingresó de la trama 2.972.943 euros, pero es que una cantidad parecida fue ingresada por su mujer. O sea, casi seis millones. Desde la puesta en marcha del negocio, adquirió 11 propiedades, seis de ellas urbanas, cinco rústicas y un apartamento en Torremolinos para sus padres (que presumían de su que hijo tenía dinero para asar una vaca). Conocido es el hecho de que su madre afirma que le metía en la cartilla semanalmente 20-25.000 euros y que su padre dijo que tenía guardado dinero "hasta pa´asar una vaca"

Antonio Albarracín, acusado de seis delitos y director general de Vitalia y su mujer, María José Marcos, que no trabajaba aunque estaba dada de alta en autónomos, ingresaron gracias al tinglado de los ERE cinco millones de euros. Pasaron de tener cuatro inmuebles en 2001 a 16 en 2011 con un valor catastral de casi 1,5 millones.

Francisco Javier Guerrero, ex director general de Trabajo, además de los regalos que recibía de Lanzas, como sus viajes gratis a Egipto y China, ingresó en sus cuentas alrededor de un millón de euros. Su mujer y su hija menor también recibieron dinero y desde el principio del negocio de los ERE, se compró cuatro inmuebles.
Enigmático es el caso de José González Mata, dueño de Uniter que aún no ha declarado porque a pesar de que Ingresó más de 1.200.000 euros junto con su esposa y adquirió 29 propiedades, Volvo y Golf, incluidos, defiende su total inocencia y dice que todas las cuentas de la Guardia Civil y la jueza están equivocadas. Tiempo tendrá de aclararlo en su próximo interrogatorio.
María Vaqué, directiva de Vitalia ha reunido un patrimonio de 60 millones de euros no se sabe qué parte procedente del tinglado de los ERE.

Jesús Bordallo, otro directivo de Vitalia, ingresó más de 1.700.00 euros y se compró cuatro inmuebles.

El abogado Carlos Leal, de Estudios Jurídicos Villasís, obtuvo más de un millón y cuatro inmuebles. Fue testaferro de un entramado societario formado por las siguientes empresas: Servicios Inmediatos de Andalucía S.L, Atrado Mensajería S.L., Conexión en Reparto S. L., y Estudios Agenciales S.L..y colocó a miembros de su familia en la trama a pesar de no tener experiencia ni formación alguna.

El último intruso, el diputado socialista Aso
El exdiputado del PSE en el Parlamento Vasco Antxon Aso Martínez aparece como beneficiario de una póliza en Morgan and Meyer, una empresa del grupo Vitalia. Aso fue "incrustado" por el ex director general de Trabajo de la Junta de Andalucía, Francisco Javier Guerrero. Aso fue responsable de la UGT en el País Vasco.

El motivo era pagarle unos cursos de formación que había impartido para la empresa Centros para la Formación y Prevención Laboral SL (Cenforpre), donde trabajaba el exfutbolista «Pizo» Gómez, otro intruso. El propietario de esta empresa, Miguel Errecalde, contó a la Guardia Civil, que fue Guerrero el instigador

18.770,91 euros, según el informe policial conocido tras el levantamiento del secreto del sumario, habrían ido a parar a las cuentas del socialista vasco, a quien se atribuyen delitos de cohecho, blanqueo de capitales, asociación ilícita y falsedad documental. El propio Aso Martínez reconoció que como consecuencia de la operación cobraba unos 2.000 euros al mes

Desde junio de 2009 como apoderado de Cenforpre, a pesar de que su vida laboral revela que trabajó para la empresa desde enero de 2006 y entre 2001 y 2003.

Respecto al exfutbolista de Osasuna, Athletic de Bilbao y Atlético de Madrid José Antonio Gómez Romón, Pizo Gómez, se baraja el cobro de una póliza de 491.424 euros del "fondo de reptiles" por unos cursos sobre riesgos laborales que en realidad nunca impartió la empresa Cenforpre.

Consejeros y "señores del sur"
El dinero que salía de la Junta para el pago de las prejubilaciones de los ERE y que se contrataba por vía de mediadoras, se regaba, bajo la forma de sobrecomisiones, sobre todo, en dos de ellas: la consultora Vitalia, que se embolsó más de 21 millones en los expedientes que gestionó (según El País porque El Mundo lo cifra en 30) y Uniter, que se quedó con más de 13 millones. A estas alturas, la Guardia Civil hace responsable del pago de estas sobrecomisiones a los exconsejeros socialistas José Antonio Viera y Antonio Fernández como "superiores jerárquicos" del ex director general Javier Guerrero.

En el punto de mira de la instrucción, además de los ex consejeros, están los conocidos como "señores del Sur", a los que según se ha comprobado desde que se levantó el secreto del sumario, fueron a parar 400.000 euros. Los "señores del Sur" eran aquellos que tenían poder para decidir cómo y de qué comisiones se trataba y con qué mediadoras se contrataba.

Cuando la Guardia Civil comenzó a investigar, se destruyó el dominio desde el que el ex director comercial de Vitalia, Antonio Albarracín intercambiaba correos con Guerrero. Respecto al dueño de Uniter, José González Mata dice el informe policial: "Pacta directamente con la Junta las sobrecomisiones que recibe (...) parte de este dinero se habría desviado para pagar servicios de terceras personas, entre ellas el despacho de abogados Villasís, Juan Lanzas, organizaciones sindicales y el propio Guerrero". Creen además que era "conocedor y colaborador en la inclusión de intrusos en los expedientes".
Un indicio del caso conduce a subvenciones a diferentes empresas que tenían un único destino, una "repetidísima" cuenta bancaria que era el destino final de muchas de las ayudas directas concedidas a empresa si bien sus titulares no han sido identificados. Al parecer, estas ayudas directas a empresas no existieron y el dinero fue aprovechado por miembros de la trama corrupta identificada por la Guardia Civil para desviar fondos.
La Junta detectó otras cuentas bancarias con graves sospechas de esconder pagos y cobros turbios. Una de ellas es Below Marko, cuyo apoderado fue Juan María González, hermano del expresidente Felipe González. Otras dos, Enoworld y Corchos Higuera, están vinculadas a Ángel Rodríguez de la Borbolla, hermano del expresidente de la Junta José Rodríguez de la Borbolla, y Producciones Barataria, firma de Beatriz Pérez, hermana de la exdelegada de Medio Ambiente de la Junta Pilar Pérez. La Junta pidió por ello la imputación de Borbolla.

Según un empleado del BBVA, había una cuenta "habitual" en los casos de subvenciones anticipadas que según El País era a la que se dirigía el dinero de las subvenciones de manera mecánica. Así consta un correo electrónico:"Un empleado de BBVA le comunica a Javier Guerrero (...) que la cuenta de ingreso será la habitual en los casos de las subvenciones anticipadas". Es decir, existía una cuenta en la que acababan ciertas subvenciones de manera mecánica.

Una mediadora de los ERE utilizó a un indigente magrebí como testaferro
Moutaz Al Mokhtar Kasem figuraba como administrador en el entramado societario montado por el grupo Vitalia, mediador de la mayoría de los ERE fraudulentos. Pero la realidad dista mucho de la imagen de dinámico emprendedor que ofrecía en el Registro Mercantil. Al Mokhtar era un indigente de origen magrebí al que esta organización supuestamente criminal sacó de un Centro Social de Sevilla. Llego a administrar 6 de las empresas implicadas y para ello le prometieron 1000 euros al mes.
El mendigo ocupó distintos cargos, junto a directivos de Vitalia imputados en el caso, en hasta seis sociedades vinculadas a la consultora de previsión social catalana: Primadeco de Servicios y Desarrollos, Free Continental Advisors SL, Dreamhouses Invest SL, Dag Dromen SL, Alternativas Crecientes SL e Inversiones Fafner SL. A través de estas dos últimas, el holding de Vitalia facturó comisiones por los servicios de mediación en pólizas, según la UCO.
Al Mokhtar era un indigente al que esta organización sacó de un centro social o directamente de la calle para utilizarlo como testaferro en seis sociedades que el grupo usó como tapadera para blanquear, presuntamente, parte del dinero de las millonarias sobre-comisiones pagadas por la Junta de Andalucía por tramitar pólizas de prejubilación.
Los documentos contables incautados por la Policía autonómica de Cataluña, dentro de las diligencias abiertas por un juzgado de Barcelona relacionadas con la quiebra de Eurobank, reflejan pagos a "hombres de paja" que se prestan a figurar como administradores y a intervenir en determinados actos jurídicos y negocios de forma que quede oculta la actividad de los directivos Eduardo Pascual y María Vaqué. En concreto, figura el abono de 1.000 euros "al indigente de origen árabe Al Mokhtar que en aquella época –desde el 28 de septiembre de 2010- figuraba como administrador de la sociedad Dag Dromen SL". Vitalia incumplió el trato y el mendigo se personó en las oficinas de Barcelona a reclamar la deuda

"Me pagan o no firmo"
Una de las empleadas de la consultora catalana en Madrid,María Nieves Alonso, relató a la Guardia Civil que "a finales de 2011 se produjo el cambio de administración en Primadeco, pasando a figurar una persona con nombre árabe", recoge el atestado. Según le comentó una compañera de Barcelona, se trataba de "un indigente de origen magrebí que incluso llegó a personarse en las oficinas de Barcelona" para reclamar "sus 1.000 euros y que no firma hasta que se los den", expone la UCO.
Un intruso era un 'Señor Especial'. Con esta denominación, la aseguradora Apra Leven concedía “un trato especial y diferenciado de los demás” a los intrusos beneficiados con pólizas de renta colectivas. Estas personas carecían de derecho alguno a ello por no haber trabajado en las empresas que sufrían proceso de reestructuración de plantilla, como consta en el acta de la declaración del pasado 21 de marzo ante la juez Mercedes Alaya de Eduardo Pascual, exdirectivo de la aseguradora-consultora Vitalia, una de las empresas vinculadas a la trama de las falsas prejubilaciones en Andalucía.

Según el anexo de uno de los 51 tomos del sumario de los ERE falsos que lo de “señor especial” figura como “ejemplar del tomador” y que no se procedería a enviar a éste, sino que lo retenía la plantilla de Apra Leven: “Este original lo guardamos nosotras!!!..”. Luego, en asterisco, figura otro aviso: “Ojo!! Si alguien pidiera copia de este certificado primero comentar con Rosario”. El sumario no especificaba quién era Rosario. 

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Las 20 frases de Henry Ford sobre los negocios y el liderazgo

Henry Ford

A Henry Ford se le conoce, fundamentalmente, por haber sido el fundador de la compañía Ford Motor Company y por haber realizado cambios en el sistema de producción para reducir los costes y mejorar el producto final. Ford es una fuente de conocimiento sobre el mundo de los negocios y el liderazgo, por lo que atento a las 20 siguientes citas, pueden servirle de inspiración:

1. "Hay una regla para el empresario y es: hacer los productos con la mayor calidad posible al menor coste y pagando unos sueldos lo más altos posibles". 
2. "Reunirse es un comienzo, permanecer juntos es el progreso y trabajar juntos es el éxito". 
3. "El fracaso es simplemente la oportunidad para comenzar de nuevo, en esta ocasión con más inteligencia".
4. "Tanto si piensas que puedes como si piensas que no, tienes razón".
5. "Cualquier persona que deja de aprender es viejo, ya tenga veinte u ochenta años. Cualquier persona que sigue aprendiendo se mantiene joven".
6. "Los trabajadores solo manejan el dinero; es el cliente el que paga los salarios".
7. "Pensar es el trabajo más difícil que existe. Quizá esa sea la razón por la que haya tan pocas personas que lo practiquen.".
8. "El único error real es aquel del que no aprendemos nada".
9. "Si hubiera preguntado a la gente que qué quería, me hubiesen dicho que 'caballos más rápidos'".
10. "No puedes construir tu reputación hablando sobre lo que vas a hacer".
11. "Si el éxito tiene un secreto, reside en ver el punto de vista de otra persona y contemplar las cosas desde el ángulo de esa persona y desde la tuya propia".
12. "El entusiasmo es lo que hace que la esperanza brille como las estrellas"
13. "La visión sin la ejecución, solo es una alucinación".
14. "No hay ningún hombre vivo que no sea capaz de hacer más de lo que cree que puede hacer".
15. "No hay nadie que sepa lo suficiente como para decir qué es y qué no es posible".
16. "Una empresa dedicada únicamente al servicio, solo se preocupará por las ganancias. Serán embarazosamente grandes".
17. "Calidad significa hacer lo correcto cuando nadie está mirando".
18. "El éxito es hacer más por el mundo de lo que el mundo hace por ti"
19. "Un negocio que no produce nada salvo dinero, es un mal negocio".
20. "Usted no tiene que mantener su posición para ser un líder".
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Examen tradicional: ¿midiendo el estrés?

Examen tradicional: ¿midiendo el estrés? 

Dejo algunos párrafos del excelente artículo que escribía Cristina Sáez para La Vanguardia, entrevistándome junto a otros sobre el espinoso y actual (tiempo de Selectividades en España…) tema de los exámenes:
“No lo conseguiré”, “voy a suspender”, “no me acuerdo de nada”, “nunca me sacaré la carrera”. Son algunos de los mantras que más repiten los alumnos cuando se acerca la época de exámenes. Nervios, estrés y ansiedad que en dos de cada diez estudiantes puede desembocar en fracaso escolar.
Se calcula que eso le ocurre a un segmento de estudiantes de entre el 15 y el 25%. Aún peor: esa ansiedad puede acabar afectando a otras situaciones cotidianas en que el adolescente y más tarde el adulto crea que está siendo evaluado, desde una presentación en clase hasta una entrevista de trabajo o la defensa de un proyecto. Cuando esta emoción se prolonga mucho en el tiempo, puede llevar a una autoestima reducida y socavar la motivación para estudiar y acudir a la escuela, o la universidad, en el caso de los más jóvenes, y para desarrollar un puesto de trabajo o presentarse a oposiciones en los adultos.
Recientes investigaciones sobre ciencias cognitivas y psicología están proporcionando una mejor comprensión sobre el binomio estrés y rendimiento. Se sabe que una ansiedad moderada puede mejorar nuestra productividad, pero que, en cambio, cuando es elevada y sostenida en el tiempo, puede abocar al fracaso. Conocer mejor esa relación permite a los neurocientíficos, docentes y psicólogos desarrollar estrategias que ayuden a afrontar esos miedos.
NERVIOS, LOS JUSTOS
La ansiedad y el estrés ante una prueba comienzan en la escuela.“Una de mis alumnas de segundo de bachillerato se pone muy nerviosa cuando tiene que hacer un examen. Suele sacar notas muy bajas a pesar de que ha estudiado. Si me la encuentro por el pasillo y le pregunto, de forma distendida, informal, me doy cuenta de que se lo sabe todo”, explica Paula Villegas, profesora de tecnología en un instituto. “Intento antes del examen hacer con ella ejercicios de respiración y de relajación, y parece que le hacen sentir mejor”, añade.
También hay algunos centros que hacen ejercicios colectivos para aplacar nervios. Y esas soluciones en la mayoría de ocasiones son simples y efectivas. No en todas. En Estados Unidos, se están tomando muy en serio la ansiedad relacionada con los tests y en numerosos centros escolares montan verdaderas campañas para ayudar a los niños y adolescentes a desmontar los miedos al examinarse. Y no sólo por su salud, sino también por el ingente gasto que supone el fracaso escolar para la sociedad en general.
En algunos casos, esa ansiedad continúa en la edad adulta. “Es una emoción muy situacional –explica la psicóloga social Dolors Reig–. Normalmente, el estrés emocional suele provocarse en situaciones en que creemos que nos están valorando. Por ejemplo, ante un examen o cuando tenemos que interactuar con otras personas o hablar en público o dar una conferencia. Podemos sentirnos muy nerviosos en esas situaciones y, en cambio, pongamos por caso en un atasco, en el que todo el mundo pita y pierde los estribos, estar tranquilos. Las entrevistas de trabajo conllevan mucha ansiedad; y en ellas habitualmente se está evaluando más si la persona se pone o no nerviosa que si realmente luego hará bien su trabajo”.
En EE.UU., psicólogos, pedagogos y profesores se han puesto manos a la obra. En el caso de los estudiantes, hablan con los muchachos durante el curso acerca de sus preocupaciones, intentando quitarles hierro y mostrarles una perspectiva más positiva. Realizan pequeños talleres para enseñarles a sobrellevar sus emociones e incluso el día del examen, en algunos institutos, les reparten lápices con mensajes como ‘tú puedes’, ‘venga, puedes conseguirlo’, ‘aprobarás’. Estrategias muy útiles cuando crezcan y tengan que enfrentarse a otro tipo de pruebas.
Que sintamos ansiedad ante un test no es negativo. Son emociones básicas que suelen aparecer como respuesta a una situación de peligro o amenaza. Para un cazador en el paleolítico era muy útil sentir ansiedad al escuchar un ruido a su espalda: podía ser una bestia a punto de atacarle o un compañero del grupo. Esa emoción le preparaba para dar una respuesta rápida, bien fuera salir pitando o enfrentarse al peligro. De ahí que esas emociones se hayan mantenido como una estrategia adaptativa evolutiva. Cuando sentimos estrés, aumenta la frecuencia cardíaca para bombear más sangre al cerebro, a los pulmones y a los músculos, lo que a su vez aumenta la capacidad de concentración y la velocidad de reacción. Una activación del sistema nervioso es beneficiosa, puesto que nos hace estar más alerta, atentos, preparados, y se ha visto que es capaz de mejorar nuestro rendimiento en una tarea. Dolors Reig, al frente del influyente blog El Caparazón Dreig.eu/caparazon), explica que cuando asistimos a una conferencia o estamos en una clase un tanto aburrida, tendemos a dibujar garabatos en algún papel. Según esta psicóloga social, esto es para elevar el nivel de ansiedad. El hecho de coger el bolígrafo y estar pintarrajeando ayuda a mantener la atención. “Un poco de activación siempre es buena. Mucha nos acaba bloqueando”, puntualiza.
Los primeros que hablaron sobre la relación entre ansiedad y rendimiento fueron los psicólogos Robert Yerkes y John Dodson, en 1908, cuando trazaron una curva en la que relacionaban una activación moderada del estrés con un beneficio para la eficiencia. De hecho, cuando tenemos un examen o una entrega de un proyecto encima, solemos aprovechar más el tiempo que cuando nos queda mucho por delante. Pero si aumenta mucho la ansiedad, el rendimiento cae en picado. Más angustia igual a menos estudio y más bloqueo que, a su vez, repercute en angustia.
Que esa ansiedad se prolongue en el tiempo acarrea más problemas. Explica Ignacio Morgado, catedrático de Psicobiología de la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB) y miembro del Instituto de Neurociencias, que “el estrés sostenido es muy malo para el cerebro. Es como si condujéramos un coche. En un momento dado, podemos acelerar para adelantar, pero llevarlo todo rato acelerado acabaría estropeando el motor. Lo mismo pasa con el sistema nervioso emocional. En una situación concreta, puedes tener una emoción para responder a algo. Segregas adrenalina, tu corazón late más deprisa. Eso es normal y es positivo. Si, en cambio, la activación del organismo se mantiene muchas horas durante el día, varios días, subiendo y bajando esa activación, te acabas cargando el motor”. Está comprobado que una situación de presión emocional sostenida puede bloquear la memoria, impedir los procesos de atención y de recuerdo normales. De ahí aquello de “me he quedado en blanco” que sufrimos ante una prueba o al enfrentarnos a una sala llena de personas para dar una conferencia.
(…)
En el mundo estudiantil, la ansiedad y el estrés suele afectar además de a alumnos que no se han preparado como deberían a aquellos que son muy perfeccionistas, autocríticos y autoexigentes, a quienes les importan sobremanera los resultados, según apunta Àngel Casajús, miembro de la red de expertos del Col•legi de Pedagogs de Catalunya. Un ambiente muy competitivo en clase y padres muy exigentes, que les piden a sus hijos más de lo que estos son capaces de conseguir, también son factores que pueden llevar a los chavales a estar angustiados.
“He tenido incluso algún caso de chicos que sacan notas muy por debajo de lo que realmente saben –explica Jordi Sora, profesor de formación profesional–. Habitualmente, el examen no es el problema, sino su autoestima. Observo últimamente a jóvenes sobreprotegidos que no han tenido que tomar decisiones, que han sido otros quienes lo han hecho por ellos a lo largo de su proceso de maduración. Y estos chavales tienen una tolerancia cero a la frustración, miedo a equivocarse, pánico a no saber escoger la mejor de entre todas las respuestas posibles o a buscar autónomamente la palabra justa que responda una cuestión planteada”.
Este tipo de ansiedad suele aparecer a partir de la preadolescencia, que es cuando los chicos van teniendo y valorando un autoconcepto y autocrítica de lo que está bien o mal, y comienzan a ser conscientes de que habrían podido hacer más. Y aunque concierne a los dos sexos por igual, las chicas, considera Casajús, suelen manifestar la ansiedad de manera más abierta, como por ejemplo llorando.
Probando, probando, en EE.UU. han visto que hay un método infalible para calmar los ánimos antes de una prueba. Un rato antes del examen, en los centros educativos les hacen escribir sobre cuáles son sus pensamientos, sentimientos. Y aunque pueda parecer a priori que esto debe contribuir aún más al estado de nervios del alumnado, lo cierto es que reduce la cantidad de pensamientos obsesivos del estilo de “no lo conseguiré”. De hecho, es una técnica llamada escritura expresiva que usan muchos psicólogos con las personas que padecen depresión, justamente para detener los mantras poco optimistas. Estrategias que cuando crezcan les pueden ser muy útiles para enfrentarse a cualquier tipo de situación en la que se sientan evaluados.
Sion Beilock ha llevado a cabo un experimento, de hecho, que parece demostrar los beneficios de esta práctica. Escogió a un grupo de chavales que debían hacer los exámenes para entrar en la universidad y se los llevó a su laboratorio. Les hizo escribir acerca de cómo se sentían justo antes de hacer sus exámenes para entrar en la universidad y vio cómo mejoraban sus resultados sustancialmente.
En 2012, esta psicóloga publicó un artículo en Science sobre este experimento, en el que explicaba cómo escribir acerca de sus preocupaciones tenía un efecto liberador, de manera que los estudiantes tenían más capacidad intelectual disponible para aplicarla a resolver el examen. “Una intervención corta de escritura que pone la presión causada por las evaluaciones en primer plano, aumenta las probabilidades de excelencia, en lugar de las de suspender bajo presión”, afirmaba. Y al parecer, hacerlos escribir acerca de algo que les guste o motive, como música o deporte, también funciona.
EXÁMENES, ¿SÍ O NO?
“Todos conocemos el caso de algún alumno que ha tenido unas notas medias durante todo el instituto muy buenas y que después en la selectividad sufre una bajada brutal”, cuenta Dolors Reig y prosigue afirmando que es uno de los ejemplos típicos de persona afectada en gran medida por el estrés de los exámenes. “La evaluación le bloquea. La selectividad, un solo día, muchas horas, todo concentrado es una de esas situaciones en que es la propia ansiedad la culpable de la bajada de rendimiento. Eso no quiere decir que luego esa persona no pueda estudiar Medicina y convertirse en un excelente cirujano, y tener mucho temple a la hora de operar. La ansiedad es situacional y es erróneo medir a la gente por si es más ansiosa o menos dependiendo de la situación”.
Para esta psicóloga, en un examen, en una entrevista de trabajo, en una prueba, lo que acabas midiendo es el estrés que siente la persona en esa situación, no los conocimientos que tiene. Es más, este tipo de pruebas resultan perjudiciales para las personas con menos gestión emocional. “Unas oposiciones deberían servir para ver si las personas saben o no. Pero tal y como están planteadas es muy difícil. En el caso de la selectividad, por ejemplo, quizás sería más importante priorizar la media de toda la escolarización y por qué no, el trabajo proactivo. Como ocurre en la universidad, se podría trabajar en proyectos, realizados a lo largo de tres o cuatro meses y no en un solo día intensivo”.
Si los exámenes son o no la mejor forma para evaluar los conocimientos de un alumno es un tema candente de forma recurrente en educación. Y, de hecho, se podría extrapolar a otras pruebas como oposiciones, el MIR que deben pasar los médicos o el BIR de los biólogos. Hay quienes están en contra y apuestan por trabajos y otros quienes defienden esta forma de probar lo que se ha estudiado. Tal vez, en el caso de las entrevistas de trabajo, en lugar de tratar de superar una prueba realizada un día a una hora en concreto, test psicotécnicos, se podría pedir a los candidatos al puesto laboral que realizasen una tarea real. Por ejemplo, en el caso de querer valorar si una persona es un buen diseñador, se le podría pedir que elaborase un par de bocetos para un logo o una web.
Porque, ¿son realmente útiles los exámenes? “En el proceso de enseñanza y aprendizaje tienen un espacio y hay que defenderlo, puesto que ejemplifican el instante en que todo depende de ti y fomentan la superación personal, exactamente igual que hace la vida, aunque con una ventaja incuestionable respecto a la realidad: podemos intentar recuperar si no nos ha ido bien”, opina Jordi Sora, profesor de secundaria, que añade que “como cualquier instrumento educativo, tiene unas finalidades y da unos resultados perfectamente complementarios con otras estrategias de trabajo en el aula: ¿examinarías de escribir poesía? Seguramente no, pero los huesos de la mano se tienen que saber y debes poderlos nombrar cuando estás con un paciente. Por tanto, hay contenidos que tienen que ser memorizados y el examen es una prueba útil para comprobar que se saben y se pueden decir en situaciones de estrés”.
Para Casajús, experto del Col•legi de Pedagogs de Catalunya, “la evaluación tiene que consistir en comprobar el nivel de logro del proceso de enseñanza-aprendizaje. Quizás, lo que el alumno ha aprendido y sabe no queda reflejado en un examen concreto o final. Pero, de todas formas, fuera de la escuela, las pruebas y los exámenes por los que pasará a lo largo de su vida seguro que no son tan benévolos y tendrán que estar preparados para enfrentarse a situaciones de este tipo. Y la escuela prepara para la vida y éste es un aspecto más”.
En fin… que recomiendo leer el artículo completo pero además complementarlo con el excelente video que descubro gracias al también excelente blog de Carme Barba. ¿Usted sabe quién soy?  Pues eso…  que no vaya a ser que estemos midiendo lo que no toca.
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