La penúltima aberración consentida –

Las alarmas de la insensatez nacional saltaron una vez más a raíz de conocerse esta noticia: “Arturo Mas recorta en bomberos pero paga bilingüismo en Guatemala”. Que no cunda el pánico, no pasa nada. Como siempre ocurre, las noticias son efímeras y este titular pronto pasará al olvido. Pero ahí estaremos los miembros del Movimiento Masby dando el “coñazo” para recordarlo.

El programa de 13TV Al Día dirigido por Alfonso Merlos, rápidamente se hizo eco de la noticia y se pusieron en contacto conmigo para conocer mi opinión sobre este nuevo eslabón de la irracionalidad nacional.

El pequeño espacio de mi intervención no dio para mucho, es por ello que he querido dejar este artículo con la síntesis de mi mensaje para que no caiga en el olvido.

La aberración lingüística Española - ¿Puede existir algún guatemalteco interesado en el bilingüismo catalán?. Creo que no, los guatemaltecos, a diferencia de los españoles, son conscientes que hablan la lengua más universal de toda la historia de la humanidad. He dicho bien, de toda la historia. ¡¡Tomad nota españoles!!. Sólo algún gilipollas guatemalteco, a cambio de una “paguita”, participará en esta paranoia catalanista. Esto, evidentemente no lo dije en TV, pero pensar, lo pensé.

Conviene saber que el potente combustible de los nacionalismos es en esencia el dispendio económico acompañado de algún aditivo que lo potencie, como una religión o una lengua diferenciadora. Pero lo más grave de todo es que este motor, una vez puesto en marcha se retroalimenta de su propia estructura creando un ciclo continuo. Cuanto más crece, más combustible necesita para mantener esta maquinaria, es por ello que los nacionalismos no tienen límites, se sabe donde empiezan pero no donde terminan. Como dije en el programa de Alfonso Merlos, el nacionalismo es como un pulpo que sus tentáculos se extienden tanteando en todas direcciones y si no se les cortan, se adhieren con fuerza sin soltar la presa. Un ejemplo bien conocido fue el “Nazionalismo” Alemán.

El dispendio económico que realizan los nacionalismos se nutre de los propios lacayos que, unos voluntariamente lo aportan por haber sido bien adoctrinados y otros a la fuerza. Por eso es tan importante para los líderes controlar la Educación y así tener plebeyos sumisos y adoctrinados. No obstante, cuando a la voraz maquinaria nacionalista le hace falta más dinero lo recorta sin dudarlo de la Sanidad, ayudas sociales, bienestar, o incluso recorta bomberos como en el caso de Cataluña. Son en esencia unos Agujeros Negros que engullen hasta la libertad de pensar.

Obsérvese que los Nacionalismos utilizan la misma hoja de ruta que el comunismo o el Islam, son sistemas basados en el pensamiento único y para ello eliminan cualquier símbolo identitario que entorpezca la implantación del nuevo modelo.

Hay que tener claro que los nacionalismos nunca son un medio, son un fin en si mismos y esto lo consiguen con armas y por la fuerza, o como en el caso de España avanzando sigilosamente como la metástasis del cáncer copando los puntos neurálgicos del Sistema, la administración, educación, colegios, APA´s, etc. Una vez instaurados utilizan el mismo manual de uso que está utilizando el Islam en Europa: Primero Tolerancia, luego imposición y por fin sumisión. Y llegados a este punto, ¡¡ya nos podemos dar por “jodidos”!!.

En el caso de Cataluña podemos observar como hace unos 30 años extendió sus tentáculos hacia Baleares y Valencia soterrando primero las lenguas de estas regiones para suplantarlas con el catalán –lo que llamaron Catalán normalizado- y así sembrar el caldo de cultivo para colonizar estas regiones a través del tiempo sin el menor esfuerzo. 

No obstante hay que recordar que para que todo esto sucediera, José Maria Aznar pactó en 1.996 con Jorge Pujol, la Academia de la Lengua Valenciana, que aunque su nombre engaña, no es ni más ni menos que la implantación oficial del Catalán y la desaparición del Valenciano.  Después de esto sólo ha sido suficiente imponerlo en la Administración y en la Educación para que las nuevas generaciones consideren desde Valencia o Baleares que todos estos territorios son Países Catalanes.

Si a todo esto añadimos el gran derroche catalanista como la TV3 implantada por el “artículo 33” en Valencia y Baleares para adoctrinar a los niños con dibujos animados y a los mayores con las mejores películas en catalán, subvenciones a todo tipo de iniciativas que divulguen el Catalán, etc. tenemos el terreno preparado para que todo este territorio se agrupe al mismo tiempo que se separa del resto de España. Por cierto, la mayor parte de subvenciones han sido y son pagadas por el PP Valenciano y Balear.

Pero nunca olvides –aunque te duela- que todo esto ha ocurrido con la colaboración del PP en todas las comunidades donde gobierna: Galicia, Baleares y Valencia. La traición forma parte del genoma de la actual cúpula del PP. Así lo han demostrado Bauzá, Camps, Fabra y liderados por los dos grandes traidores a España: Alberto Nuñez Feijóo y Mariano Rajoy. Si estos “sujetos” hubieran vivido en la época napoleónica, hubieran sido un buen ejemplo de traidores afrancesados, pero en aquella época el pueblo se levantó un 2 de Mayo y aquí no se menea ni Dios.

Quiero también recordar un apunte que hice en el programa de Alfonso Merlos, que aunque considero muy grave, parece que nadie entiende ni quiere entender: en estos momentos Cataluña ya está tan independizada en la práctica que un funcionario de Galicia, por ejemplo, le es exactamente igual de difícil trabajar en Cataluña como en Francia. Es decir, la mitad de funcionarios españoles no pueden trabajar en la otra mitad donde existe lengua tribal.

Sólo me cabe la “Esperanza” que vuelva un 2 de Mayo o que resurja de entre las cenizas del PP traidor un nuevo PP español: Esperanza Aguirre, Mayor Oreja, Vidal-Quadras, Regina Otaola, Mª San Gil, Santiago Abascal, etc. Por citar algunas personas. España necesita Partidos de todas las ideologías pero ante todo que sean españoles y desde luego urge algún partido de referencia de derechas, porque si no, la democracia cojea. Para que España se desintegre, sólo hace falta que los españoles de bien no hagan nada.

En 2012 ya lo escribí en Estrella Digital “Después de Cataluña, ¿qué?”.  Muchos españoles dan por hecho la separación de Cataluña o la fórmula más infame de todas que es la de Estado Asociado, -antes muerto que asociado- pero parece que nadie es consciente que si Cataluña se separa, arrastrará a Baleares y todo el Levante; una cuarta parte del territorio nacional y además la más estratégica y rica de España.  ¡¡Qué!!, a vosotros los “consentidos”, ¿cómo se os ha quedado el cuerpo?. ¡¡imbéciles!!. España es Una y no cincuenta y una.

Os recuerdo el mensaje de MasbyUn ciudadano, un voto; un país, una lengua. Gracias por todo lo que hacéis en la medida de vuestras posibilidades para detener la inercia de la centrifugación de la Nación más antigua de Europa y gracias por defender el español en España, la lengua más universal de toda la historia de la humanidad.

Así lo pensamos millones de Españoles y así lo digo para vergüenza de los traidores.

Juan Vte. Santacreu – en Twitter @JVSantacreu  - Estrella Digital  
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