Los dramáticos errores del Régimen de Juan Carlos I

*Por Bernardo Rabassa Asenjo
En 1976-77 se montaron las bases de lo que sería la futura constitución de 1978, yo me encontraba en la oposición moderada al régimen franquista, tanto en la Platajunta, como de diciembre 75 a marzo 76 en la Agrupación Liberal Democrática, y a partir de entonces en el partido Liberal, que tenía por enseña la gaviota, hoy  del PP, de la que fui creador y luego remodelador al presentarme  a las elecciones de 1979, que naturalmente perdí,  pues la Ley electoral inventada por Jhon Linz y Rodolfo Martin Villa, impedía que aflorara ningún partido nuevo como ha venido ocurriendo desde entonces, salvo las excepciones del CDS y de UPYD y de los partidos nacionalistas que concentrando su voto en una circunscripción regional, como Amaiur, necesitan menos votos absolutos para conseguir representación, a la vez que no precisan tanto de los medios de comunicación Nacionales, como un partido, que se presente en todo el Estado.
Ese ha sido el segundo error del Régimen, pues ha reservado la política, a lo que llama Perez reverte con todo la razón: “La Casta” que controla  los medios de comunicación y coarta las libertades ciudadanas, ya sean periódicos o Televisiones. Los primeros, a través del dinero y la publicidad, las segundas, normalmente a través de la presidencia de la Autonomía (En Andalucía un estudio sobre las radios revelaba que más del 50% de las 700 existentes, dependían de ayuntamientos o de la Junta , más de un 30% tenía que ver con la Ser socialista), con lo que pocas quedaban en libertad a disposición o de la competencia o de nuevos partidos y si no ¿Cómo perdió Arenas las elecciones ante una Junta corrupta y descreditada con más de 30 años de Gobierno socialista, en el banquillo de los acusados por mil temas varios, apoyada por una IU que desinteresadamente le prestó sus votos, previo pago de consejerías, Vicepresidencia y otros.
Vds. se preguntaran porque he dicho 2º error, muy sencillo, el 1º fue no separar un Referéndum sobre la monarquía, de la Constitución en sí misma, que Juan Carlos I hubiera ganado de calle y que le hubiera legitimado, sin necesidad, por tanto de transformar la Constitución  en intocable, en su castillo roquero, entre otras cosas por la propia esencia de la nación basada en una monarquía aparentemente hereditaria, pero de hecho impuesta por la decisión de Franco y además en 1976, por los documentos “Ollero” en los que Carlos Ollero Catedrático de derecho consiguió el apoyo de los partidos “moderados” a D. Juan Carlos, además del “documento de los 32” firmado por casi todos los partidos y los posteriores “pactos de la Moncloa”. Todos los firmé y ahora me arrepiento profundamente de ello, pero en mi haber, estaba el no querer enfrentar a las dos Españas, además de ser joven e inexperto en política, pues era solo un socio-psicólogo que pretendía ayudar a la Transición en lo que llamábamos entonces “ruptura pactada”. Naturalmente ,voté en contra de la Constitución, en previsión de la falta de libertades que han seguido.
 Sin entrar a juzgar, al Rey. Ya lo hará la historia. Este, fue uno de mis principales motivos de confrontación con Suarez, siendo como fui, Presidente de Organización del Centro Democrático, luego UCD, desde enero de 1977 hasta una fecha indeterminada después de Marzo, en que presenté al CD en Alicante, en el Teatro Principal, financiándolo de mi bolsillo, hasta que logré cobrar su parte alícuota, al resto de los partidos. Presidía hasta entonces José Mª de Areilza y con tal éxito de difusión que Suarez se interesó, por quitarle el puesto, de lo que era una coalición, pretendiendo transformarla en partido único. Comenzó, echando a Areilza de la  Presidencia de su propio partido, el Partido Popular de entonces, a través de la connivencia con sus colaboradores encabezados por Pio Cabanillas, secretario General de esa formación, que trasladó entonces, los trastos de matar, al colaborador de Suarez ,Leopoldo Calvo Sotelo, que estableció la sede, de lo que ya llamaban UCD, en la plaza del Marqués de Salamanca.
Este fue su 3º error, al transformar una coalición de demócratas-cristianos, liberales y socialdemócratas en partido único, con el que ganó, las elecciones de 1977  y las de  marzo de 1979.La UCD tenía que terminar en un  conflicto permanente, cuyas diferencias doctrinales, nadie conseguía entender, motivando, previa dimisión de Suarez  el 28 de enero de 1981, en el II congreso de Palma de Mallorca el 6 de febrero la practica disolución de la misma, proponiéndose a Leopoldo Calvo Sotelo como Presidente del Gobierno, luego vino, la intentona golpista del 23 F. Yo andaba cerca, pues me encargué, como consultor del 1º congreso de UCD y de su libro blanco “la Solución a un Reto”, pero no quise seguir trabajando para el, aunque le remití, a través del secretario General Rafael Arias Salgado, al Palacio de congresos de Palma de Mallorca, donde trabajaba un ex colaborador mío, Vicente Santandreu, además de ser mi patria natal. En 1982 se hundió la UCD ante el PSOE de Felipe Gonzalez, dándome la razón, a mi planteamiento de base.
El 4º error fue la Ley de partidos políticos, en que, para asegurarse el control del partido, Suarez, hizo, olvidando la democracia, “listas cerradas”. Esto, hacía al Presidente de cada partido, dueño absoluto del mismo, y su influencia llegaba tan lejos, como que entre 5 y 10 personajes, al tiempo, han conseguido controlar todos los candidatos a la política, estos 35 años. Por ejemplo, la suerte le puso en las manos el PSOE. a Zapatero durante 8 años y lo ha destrozado, a otros, el dedo del anterior jefe. Así anda de mal la cosa, con los diputados y demás cargos, alejados de sus electores a quienes no conocen y por quien son desconocidos. Se ha calculado que son unos 450.000 políticos, profesionalizados, con  sedes, secretarias, escoltas, sueldos y toda clase de gabelas, “La Casta” ,cuya única profesión es la política (Véase el curriculum de Zapatero, o de Pajin o de Bibiana Aido). Hay que decir que estamos hablando de corrupción con mayúsculas en los altos cargos, de miles de millones, de las antiguas pesetas, por uno y por otros y de cantidades menores pero substantiva para los de más abajo. O sea sin democracia real y a un coste disparatado.
El 5º  error, fue toda la Organización Judicial, incluidos Tribunal Constitucional, Supremo y Consejo General del Poder Judicial, elegidos a dedo, por los partidos políticos, que han protagonizado, los episodios más vergonzantes de la historia de nuestra mal llamada democracia, con fallos aberrantes, en contra de los intereses de la justicia y de la sociedad, como la expropiación de Rumasa, la legalización de Bildu,el fallo sobre el Estatuto de Catalunya, etc. Montesquieu a la basura.
El 6º y definitivo; la división de España en 17 autonomías de distintas velocidades, que han creado 17 miniestados con sus parlamentos, y con sus economías independientes.
Aquellos polvos, contra los que yo vote en 1978, después de una encarnizada lucha con Adolfo Suarez contra ellos y que motivaron mi renuncia a ser diputado por UCD en 1977 por Alicante, trajeron estos lodos que son los principales problemas de la España de Hoy:
1º  Una España asimétrica, con 18 Legislaciones, a veces enfrentadas cuando no incoherentes, con problemas en todos los sectores: la educación, la lengua vehicular, la sanidad, con un exceso de gasto producido por la asimetría, mas de 120.000 millones de € de déficit anual, autonómico, municipal o local.
2º La Falta de democracia, y la mala opinión de los españoles sobre los políticos, sobre su lenguaje torticero, que en realidad es la mentira como sistema, y la corrupción a todos los niveles de la Administración, multiplicando por 4 los funcionarios necesarios, arruinando por ejemplo, el sistema financiero de las Cajas de Ahorro, desde la ley 31/de 2 de Agosto de 1985 que consagró su control por los partidos políticos y sindicatos. Un poder político que se rige por el principio de Peter donde los más ineptos son los que ascienden. Un país, donde los partidos destruyen la documentación, cuando pierden el poder, para que no les pillen.
3º Una legislación laboral no adaptada a los tiempos, creada en el franquismo, incluido el papel de los sindicatos CCOO y UGT. Seis millones de parados y un millón y medio de empresas cerradas, son adecuados testimonios. Todo estaba inventado, heredaron su poder, y lo han ejercido hasta llevar el país a la ruina.
4º Una España buenista, de falso progresismo, cristianofóbica, abortista,  antiamericana, antijudía, admiradora de las dictaduras de izquierdas (Castro, Chaves etc, etc,) , del islamismo más radical, uno de los más graves problemas del mundo de la civilización (mujer sojuzgada, ahorcamiento de homosexuales, terrorismo permanente), del feminismo desorbitado y de los “lobbys” de colectivos marginales, que han aprovechado  su marginación, para hacer de ella un negocio que controla el mundo del espectáculo, teatro, ópera, cultura etc. etc. En tanto, se opta por la “normalización” todos iguales por abajo, en vez de la riqueza de la diversidad en libertad.
5º Un país aborregado, ante el terrorismo, principalmente de ETA, ante la que el Estado se ha rendido por mor de la llamada “paz”, la paz de los grandes cementerios bajo la Luna de Bernanos y que ha sido considerada, ella, el llamado conflicto vasco, o el pacto catalán como elementos necesarios, de la política de los partidos dominantes, como elementos contrapuestos pero armónicos, de una realidad dramática, dirigida a la compra simple y llana de votos para mantener el “status” de” la Casta”. Naturalmente no es que haya unos malvados dirigiendo la “conspiración”, pero el resultado es este, las víctimas del terrorismo vejadas y olvidadas.
6º Un Estado “Leviatan” que gasta el mas del 60% de lo que producimos, subvencionador para conseguir votos,  y como ahora no le llegan los impuestos, nos los aumenta, o nos multa, o acude a hacer deuda que tendrán que pagar nuestros nietos o nuestro país acabara lleno de “Moais”, como los de la Isla de Pascua, acabando con nuestra sociedad y nuestra riqueza, como lo hicieron ellos que acabaron devorándose los unos a los otros, por falta de subsistencias (commodities), como está ocurriendo en China o la India o los Estados musulmanes del norte de  África, Siria, Brasil etc .
Ante esto hay que decir, como lo confirman defensores de la libertad, como Antonio Garrigues, Hermann Tertsch, Perez Reverte o Javier Montilla y pocos má. Somos un gran país, capaces, en los nichos adecuados, donde anida la libertad, de los mayores logros, como pasa con la industria turística, los trasplantes o incluso campeones  mundiales de futbol, con el gran vicio de la envidia, y la no apreciación del mérito y de la excelencia y por desgracia, el olvido de la libertad individual, por la comodidad de sentirse, falsamente amparados, por este Estado deleznable, para el que no veo solución.
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