ESPAÑA LLEGÓ A TENER EL MISMO NÚMERO DE COCHES OFICIALES QUE JAPÓN

Economía de guerra en las CCAA: impresiones a dos caras, menos móvil y coches "compartidos"

Economía de guerra en las CCAA: impresiones a dos caras, menos móvil y coches "compartidos"

La presidenta de Catilla-La Mancha ha popularizado la "dieta Cospedal" de los recortes (EFE).Daniel Forcada.

“Con la pólvora del Rey, buenas salvas”. Las Comunidades Autónomas se ponen a régimen y comienzan su particular vía crucis para acabar con una forma de pensar que ha endeudado a las administraciones autonómicas hasta niveles insostenibles. Cuatro años después del inicio de la crisis, las comunidades han despertado abruptamente del largo letargo en el que han vivido durante todo este tiempo, en el que han gastado muy por encima de sus posibilidades. Artur Mas fue el primero en marcar la línea a seguir por la tijera de los recortes y, tras él, los nuevos presidentes del PP, con María Dolores de Cospedal a la cabeza, han comenzado un estricto y doloroso plan de recortes que afecta a consejeros, altos cargos, liberados sindicales y funcionarios de último nivel.

Se impone la economía de guerra. Como la de cualquier familia que mide hasta el último de sus gastos cuando las cuentas vienen mal dadas. Los responsables autonómicos han decidido cortar por lo sano con todo lo que pueda ser superfluo y la austeridad se impone hasta en las impresiones de papel. El pomposo plan de ajuste presentado esta misma semana por la presidenta de Castilla-La Mancha y que pretende ahorrar hasta 1.815 millones de euros de aquí a 2012 incluye medidas tan pormenorizadas como la “configuración por defecto de las impresoras para impresión por doble cara, así como la impresión generalizada en blanco y negro”. Menos papel que, en definitiva, se compensa también con ideas como la de “potenciar el uso de los medios electrónicos y telemáticos en las comunicaciones internas de la Junta”.

Es solo la punta del iceberg. La letra pequeña de una ambiciosa batería de medidas que afecta al día a día de una administración en crisis que se desprenderá a marchas forzadas de bienes inmuebles, participaciones en empresas privadas y que enajenará vehículos por valor de 4,5 millones de euros. Cospedal asume el timón pero, tras ella, llegan los demás. Extremadura, la Comunidad Valenciana o La Rioja ya han anunciado que a lo largo de la semana que viene destriparán también sus respectivos tijeretazos.

1.400 coches menos en Extremadura

El parqué móvil es uno de los apartados en los que el gasto más ha crecido de forma disparatada durante décadas. Hasta el punto de que España llegó a tener el mismo número de vehículos oficiales que todo Japón. Ahora, la dieta obliga y prácticamente todas las Comunidades han salido en tromba a desprenderse de buena parte de sus coches. Quizá el caso más extremo es el de Extremadura, con un déficit que alcanza el 6,81% del PIB, y que ha recortado el número de vehículos nada menos que en 1.400 automóviles. De los 1.623 que heredó José Antonio Monago de su antecesor Guillermo Fernández Vara, el popular se ha quedado solo 200. Y se ha establecido por norma que solo el presidente y los consejeros tengan un vehículo de forma permanente y restringido a “actos oficiales, reuniones de trabajo y comisiones de servicio”. Aunque los miembros del Gobierno han recibido también órdenes para impulsar “el uso compartido” de los mismos. Todo para acabar con malas prácticas arrastradas durante años en las que los que altos cargos de la anterior administración llegaron a utilizar los coches públicos hasta para ir a hacer la compra al supermercado. Algo que, como era tan ostentoso de cara al ciudadano, obligó a sus usuarios a quitar toda señalización de vehículo oficial que les pudiera delatar en un intento por pasar más inadvertidos.

Navarra también ha reducido su flota de coches con 12 modelos menos: 6 volkswagen Phaeton, 1 BMW y 5 audis A6. Y según se ha comprometido su vicepresidente, Roberto Jiménez, “con los coches del Gobierno no se gastará más de lo que gastaríamos con nuestros propios vehículos”. En total, los navarros ahorrarán así 284.000 euros a lo que se añadirá también un plan para renovar de forma paulatina la flota con coches de gama media y fórmulas para abaratar el gasto en reparación y mantenimiento. Cospedal, por su parte, ha anunciado también que suprime el 50% de los conductores de alto cargo y el 100% de los conductores de los delegados de consejería. Pero su plan contempla también impulsar la contratación centralizada de carburantes, la creación de un registro de consumo de carburantes para controlar las cantidades repostadas y el consumo realizado o la adquisición centralizada del mantenimiento de los vehículos (cambio de aceite, filtros, neumáticos, lunas…). En total, todo eso supone un ahorro de cerca de 3,4 millones de euros.

Menos teléfono

Castilla-La Mancha establecerá también medidas para controlar el consumo de telefonía móvil y revisará el total de líneas de la red fija que pueden establecer llamadas a teléfonos móviles. Todo después de que todavía 113 altos cargos y ex consejeros del Gobierno de Barreda no hayan querido devolver sus teléfonos oficiales. En este apartado Cospedal quiere recortar otros 2 millones de euros.

Las cifras son todas de escándalo y cuesta creer que hasta ahora no se hayan llevado a la práctica con semejante rigurosidad. El Gobierno de Cospedal ha sido el único que, de momento, ha explicitado de forma más pormenorizada sus planes, pero otras Comunidades tampoco se quedan atrás. La presidenta de Navarra, Yolanda Barcina, anunció la semana pasada normas estrictas para los gastos de viajes, dietas, hoteles y teléfonos móviles. Además, suprime también organismos como el Consejo Audiovisual de la Comunidad Foral, el Consejo Asesor de RTVE en Navarra, pone en marcha un programa de venta de oficinas e inmuebles y reunifica los laboratorios asistenciales del Complejo Hospitalario de Pamplona.

La Rioja concretará a mediados de octubre su propio plan de austeridad que, según ha avanzado ya Pedro Sanz, contemplará también la reducción de liberados sindicales (actualmente hay 103). Por su parte, el nuevo presidente de la Generalitat Valenciana, Alberto Fabra, ha explicado que agrupará empresas públicas, recortará fundaciones para recortar en un 20% el sector público y podría recortar en un millar de puestos de trabajo la plantilla de Canal 9.

Experiencias todas por las que hace ya tiempo que pasa Cataluña, donde Artur Mas intenta también reequilibrar sus cuentas a base de severos tijeretazos que han generado una ola de protestas multitudinarias. En el ámbito sanitario, La Generalitat quiere ahorrar 1.000 millones de euros con la rebaja de personal, el cierre de plantas y quirófanos y otras medidas estructurales, mientras que en el ámbito de la educación casi 3.700 profesores podían irse a la calle, según las cifras que barajó en su día la consejera de Educación, Irene Rigau.
Economía de guerra para acabar con toda una forma de hacer política que ha sumido a las CCAA en su sueño más amargo. La verdadera pesadilla, sin embargo, comienza ahora con un agujero difícil de tapar. Se acabó lo que se daba. Aquello de que “con la pólvora del Rey, buenas salvas”.

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LA INTELIGENCIA DE RAJOY CONTRA LA CORRUPCIÓN DE LOS DIRIGENTES DEL PSOE Y DE UNA CLASE POLITICA IDIOTA.


Hay una cosa muy evidente y de todos conocida, la gran incompetencia de nuestra clase política, que de ser evaluada no tendría la capacidad ni el nivel que por desgracia puede tener el conocimiento vulgar del tercer mundo. La realidad de lo que digo se puede palpar en cómo nos hemos enfrentado a la crisis financiera, a la crisis económica y a la crisis en general en nuestro país y al gran deterioro de prestigio internacional. Sin duda en algo han fallado nuestros centros educativos al hacer tremendos idiotas, idiotas que, además, gozan de una autoestima y superioridad que los hace sentirse seres de otros planetas y por encima del resto de los mortales.


Hace unos días nuestro Comité Ejecutivo Nacional, mantuvo una reunión para preparar el nuevo curso político --los politicos llevan los libros pero han preparado muy mal los apuntes-- y después de un análisis pormenorizado de la situación nos hemos dado cuenta de una cosa o de varias: Los socialistas son imbéciles y además soberbios y Rajoy sentado en su casa ha jugado muy inteligentemente, pero en general, todos tienen pensamiento corto o muy corto y no se han dado cuenta que todo ha cambiado y ha cambiado mucho y que, el ciudadano a pesar de su silencio ya dejó de ser súbdito y paganini , que cada día que pasa se hallan más enterados de sus derechos como clientes y que no van a consentir ,incluso al que gane por mayoría absoluta ,un trato distinto al de ciudadano y cliente.


A la reunión aunque no asistieron los responsables de los equipos de trabajo de campo, lógicamente por motivos de seguridad, sí tuvieron acceso informes muy importantes que cada vez afirman más nuestras tesis de que hay que redoblar esfuerzos para solicitar y conseguir en el foro que sea la disolución del PSOE, y el enjuizamiento de nuestra clase política en general ,para que la democracia vuelva a ser real y deje de estar secuestrada por unos sinverguenzas e incompetentes que han hipotecado a toda una nación llamada España.


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Publicado por José Carlos: para La verdad en tu asesoria EIA el 9/04/2011 12:32:00 PM
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Un patriota anda suelto


Imagen de archivo de Luís del Rivero

Imagen de archivo de Luís del Rivero, Carlos Sánchez

Hannah Arendt lo llamó ‘colapso moral’. La pensadora alemana acuñó este término para referirse a la sociedad europea, y, en particular, a la germana, que miraba para otro ladocuando millones de ciudadanos -convertidos previamente en apátridas- eran desplazados hacia el Este para su exterminio.

La expresión hizo furor en su día. Y recientemente la utilizó el primer ministro británico para describir los sucesos de este verano en Londres. Cameron aplicó el término colapso moralpara explicar el comportamiento de quienes atacan la convivencia ciudadana sólo para hacer daño, para desestabilizar. Sin un objetivo claro o mínimamente articulado. Probablemente, como diría, Andy Warhol, en busca de quince minutos de gloria. Los incidentes de Tottenham no se dirigieron contra los grandes propietarios o los banqueros que alimentaron la burbuja financiera, sino contra pequeños comerciantes que viven en el mismo barrio que los indignados y que, por lo tanto, sufren las mismas miserias. Arendt vinculó esa conducta a la expresión ‘banalidad del mal’, y así subtituló su imprescindible libro sobre el criminal nazi Eichmann, ahorcado por el Estado de Israel tras ser secuestrado en un suburbio de Buenos Aires.

Luis del Rivero sabe de puentes y de regadíos como nadie desde sus tiempos de Ferrovial, pero su aventura equinoccial sobre Repsol, como la denomina Bernaldo de Quirós, sólo demuestra que la banalidad del mal existe. También en el mundo económico. El murciano tiene un problema de 4.908 millones con los bancos sólo por la operación Repsol, y otro de 11.194 millones (dos billones de pesetas) si se incorporan las deudas totales del grupo Sacyr, y, comoNerón, está dispuesto a incendiar Roma para salvar sus reales. Sabe que no lo tiene fácil. Pero como buen hijo de militar ha decidido tirar por la calle de en medio -presionado por los acreedores- para escapar del desastre con el silencio cómplice de ese lumbreras que es Miguel Sebastián, que todavía no se explica por qué Zapatero (que anda escamado y ya no está para este tipo de guerras) no le hizo en su día ministro de Economía.

Del Rivero sabe que ningún Gobierno con dos dedos de frente aceptaría convertir a Pemex en laprima donna de ese complejo industrial que es Repsol, y por eso masculló el acuerdo con la mexicana tras el adelanto electoral anunciado a finales de julio por Zapatero. Pero sobre todo, tras comprobar el día 31 de ese mismo mes que no había prórroga automática del mastodóntico crédito, y que por lo tanto había que renegociar con una banca canina a la que le traen sin cuidado los conglomerados industriales, como es santo y seña en el Santander desde que el viejoDon Emilio salió escaldado de las crisis de los años 80. Algo que sin duda explica por qué estamos donde estamos, que diría Ortega.

El murciano tiene un problema de 4.908 millones con los bancos sólo por la operación Repsol, y otro de 11.194 millones si se incorporan las deudas del grupo Sacyr, y, como Nerón, está dispuesto a incendiar Roma para salvar sus reales

La sustitución de un modelo industrial heredado del franquismo por otro que acabó por convertir el sistema eléctrico (con Javier de Paz como embajador plenipotenciario) en objeto del deseo de los señores del ladrillo, ha hecho el resto. Sólo así se justifica la presencia de Sacyr en Repsol. El pelotazo de los Entrecanales en Endesa o el asalto de Florentino a Iberdrola.

No ha sido ajeno a este movimiento desesperado del murciano la propia debilidad de un Brufauen horas bajas por la debacle de los socialistas del PSC, que ni mandan ya en Cataluña ni tendrán influencia alguna en Madrid a la vuelta del 20-N. Hasta Fainé (wait and see) se enteró de la que se le venía encima prácticamente por los periódicos y cuando todo el pescado estaba vendido.

Cerebro en la sombra

Hete aquí, sin embargo, paradojas de la política, que un hombre cercano al PP, como esNemesio Fernández-Cuesta, aparece ahora como clave para Brufau. El antiguo secretario de Estado de Energía en tiempos de Aznar es el cerebro en la sombra del giro copernicano que ha dado la petrolera desde el descubrimiento de los yacimientos de Brasil. Repsol está volcada en actividades de exploración y producción de hidrocarburos, y eso pasa, necesariamente, por aumentar las inversiones aún a costa de moderar el reparto de dividendos. Al frente de esa división está Fernández-Cuesta, el flotador al que se agarra Brufau para sobrevivir. Sin duda con buen criterio, toda vez que la supervivencia de la compañía (demasiado pequeña en un sector muy concentrado) pasa por aumentar la producción, particularmente en los yacimientos de la cuenca de Santos, cuya explotación es muy costosa debido a la enorme profundidad en que se encuentran los hidrocarburos.

El asalto a Repsol no tendría nada de particular si Pemex y Sacyr lanzaran una opa sobre el 100% de Repsol, pero ocurre que los dos socios están tiesos, y por eso han decidido usar de forma torticera la ley retorciendo el espíritu del legislador. Mientras los mexicanos quieren quitarse de encima una competidor en Latinoamérica (Repsol posee importantes yacimientos no sólo en Brasil, sino también en el Golfo de México o Venezuela), la constructora pretende meterle mano a la caja -vía dividendos- para poder pagar a los bancos. Pero como no hay suficiente caja, todo pasa por desguazar la compañía. Por ejemplo, desprendiéndose de su 31% en Gas Natural.

Del Rivero esgrime que mucho upstream pero poco parné, y en verdad que la cotización de Repsol no recoge el valor de los importantes yacimientos; pero para recoger hay que sembrar, y el tiempo se le echa encima al murciano. Repsol, además, no está para sacarles las castañas del fuego a los gestores de Pemex, mosqueados con Brufau por el desinterés mostrado en la privatización de algunos pozos de petróleo en Tabasco. Aunque bien es cierto que les quedan dos telediarios ante el avance imparable de ese partido-Estado que en su día fue el PRI.

El país se ha puesto en manos de patriotas que para salvar su cuenta de resultados están dispuestos a agujerear un proyecto industrial (como sucedió en Endesa)

La operación es, en todo caso, el último as que le queda bajo la manga a Del Rivero a la vista de que su compañía está con respiración asistida después de ruinosas operaciones como la ampliación del canal de Panamá. Y ya ni siquiera Nin -el capo de la Caixa con permiso de Fainé- se le pone al teléfono para sacar un conejo de la chistera antes de que el 21 de diciembre expiren los créditos. Y muchos menos Rajoy, que no quiere saber nada de lobbys y de conspiradores profesionales. Qué tiempos aquellos en que todo estaba por hacer. De Murcia al cielo. CuandoLoureda, Riezu y Del Rivero montaron Sacyr con 40 millones de pesetas (12 millones el murciano). Ahora no puede colocar su paquete en Repsol ni siquiera, según algunos, con la ayuda de Agag, buen amigo de Javier de Paz, y con quien ha colaborado en algunas operaciones; y mira que lo ha intentado. Con los rusos, con los indios, con los emiratos… Rien de rien.

La operación tiene pocos visos de salir adelante, pero ilustra hasta qué punto el país se ha puesto en manos de patriotas que para salvar su cuenta de resultados están dispuestos a agujerear un proyecto industrial (como sucedió en Endesa). Y todo ello con el nihil obstat de Sebastián, que en lugar de poner pie en pared, habla de forma vacua y con medias verdades de mantener laespañolidad de la marca (¿qué pasó con Cepsa?), pero sin aclarar si eso pasa porque una compañía constitucionalmente pública como es Pemex pueda decidir la política de inversiones en el extranjero o el posicionamiento estratégico de Repsol.

Sebastián y Del Rivero, en todo caso, demuestran que la historia es circular. El ministro conspiró con el murciano para apartar a FG de la presidencia del BBVA, y ahora rinde sus últimos favores. Y ya hay quien piensa que acabará sus días como su amigo Taguas, que después de abrir la Moncloa al ‘ladrillo’ ha acabado siendo presidente de la patronal. Es lo que tiene vivir en un país con una democracia consolidada y a prueba de escándalos.

En este juego de patriotas no faltan Abelló y Carceller, peleados con Del Rivero en Sacyr, pero que no le hacen ascos al desguace de Repsol si cae la pasta. En una palabra, el célebre toma el dinero y corre se impone, aunque ello suponga el reforzamiento del enemigo íntimo. Al menos hasta que el próximo Gobierno juegue al nacionalismo y obligue al triunvirato de Sacyr y a la propia Pemex a sacar sus manos de Repsol. No lo va tener fácil. Los muñidores andan estos días desplegando su talento.

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El triunfo del perdedor

Escribía el sociólogo José Luis Álvarez (La Vanguardia, 3 de mayo de 2010) que “políticamente, lo fascinante de la psicología de Rajoy es su asintonía con el tipo que anhela su electorado: el autoritario en la versión populista de Aguirre o en la ideológica de Aznar. Sin embargo, Rajoy ha encontrado una nueva funcionalidad para seguir al frente de la derecha española. Que hoy la fricción política está siendo sustituida por la legal no es una casualidad: es el juego preferido por Rajoy, para quien lo jurídico es la continuación de lo político por otros medios.” Líneas antes, el autor sostenía que el presidente del PP es “pasivo en energía y negativo en afecto, traslada a la política la orientación de la tarea del registrador: inscribe, garantiza, informa pero no transforma. Marx diría que es el idóneo secretario del consejo de administración del capitalismo.
Otro sociólogo tan solvente como José Ignacio Wert escribía al respecto (El País, 30 de mayo de 2008) que “el esencialismo que algunos propugnan, y por cuya supuesta traición piden cuentas a Rajoy, no tiene que ver con valores políticos, sino con una rigidez estratégica y táctica que puede ser psicológicamente y moralmente muy confortadora, pero que, desde luego, no es útil para ganar las elecciones.”
En mi opinión ambos sociólogos tenían razón cuando escribieron los textos transcritos: Rajoy encarnó desde el principio un nuevo tipo de liderazgo en la derecha que muchos no han reconocido, incluso han impugnado. Gracias a esa forma de liderar el PP la organización se ha mantenido cohesionada en los casi ocho años de travesía del desierto opositora y emerge ahora como la alternativa moderada, indiscutible ya, al PSOE de Rodríguez Zapatero. Para determinado fundamentalismo gritón instalado en parte de la derecha española, Mariano Rajoy ha sido -¿también ahora?- un hombre sin carisma, perezoso, escaso de arrojo personal y político y demasiado dúctil. En otras palabras: el gallego era un perdedor nato, un hombre incapaz de llevar al centro-derecha español de nuevo al poder.
Algunos sectores recalcitrantes -escasamente analíticos- sostienen que ha sido la crisis, y no Rajoy y el PP que dirige, la que ha hundido a Zapatero y al socialismo, lo cual es falso. La recesión mal conducida por el presidente del Gobierno ha coadyuvado, sí, al desastre del PSOE, pero sin una estrategia como la de Rajoy -no cometer errores, centrarse en mensajes elementales de manera reiterada, concentrar en el jefe del Ejecutivo las responsabilidades del mal gobierno, la apuesta de ir avanzando poco a poco (elecciones europeas, gallegas, vascas, municipales y autonómicas) y la conformación de un renovado equipo de dirigentes y colaboradores- hoy no existiría la vívida percepción de que los populares ganarán el 20-N por mayoría absoluta.
Elecciones, reforma constitucional y caso Gürtel
Las dos grandes apuestas de Mariano Rajoy consistían en obligar a Zapatero a adelantar las elecciones, lo que consiguió el pasado 29 de julio, y establecer con la mayor fuerza legal una regla de gasto para todas las administraciones públicas, lo que obtuvo en el pleno del Congreso de ayer que ha propuesto la reforma del artículo 135 de la Constitución. El líder de los populares ha arrancado a Zapatero, a fuerza de persistencia, paciencia y tragaderas, exactamente lo que deseaba para abordar los comicios generales desde una posición de apabullante autoridad política ante la sociedad española. Que los procedimientos utilizados por Rajoy sean incompatibles con “el puñetazo en la mesa”, o que se maceren en tiempos largos y maduren en silencios prolongados, son aspectos que han formado parte de una estrategia y de una táctica que ha respondido a un proyecto de oposición muchas veces ininteligible para la militancia y el electorado del PP.
Mariano Rajoy sabía demasiado bien que tras el liderazgo de hierro de Aznar, el reto de la derecha española para ganar las elecciones en un país cuya opinión pública ha madrugado la izquierda desde los años setenta, consistía en transformar en inverosímil cualquier versión del dóberman publicitada por el PSOE
La exculpación -aunque no sea definitiva- de cualquier delito en la trama de Francisco Correaal que fuera tesorero del partido, Luis Bárcenas, avala la parsimoniosa táctica con la que Rajoy condujo este tema y hace suponer que acertó también con Francisco Camps en Valencia. La posibilidad de que en el PP existiera -a nivel nacional- un circuito de financiación ilegal se ha evaporado judicialmente, aunque persistan procedimientos penales periféricos a la estructura central de la organización popular.
Mariano Rajoy -que queda reflejado en la autobiografía de inminente distribución titulada En confianza- sabía demasiado bien que tras el liderazgo de hierro de Aznar, el reto de la derecha española para ganar las elecciones en un país cuya opinión pública ha madrugado la izquierda desde los años setenta, consistía en transformar en inverosímil cualquier versión del dóbermanpublicitada por el PSOE. Consistía también en componer los serios conflictos internos entre las familias del PP sin victorias ni derrotas apabullantes, ni de unos ni de otros. Consistía igualmente en mantener el legado de la refundación del PP en 1989, con Aznar a la cabeza, pero actualizándolo, sosteniendo una relación personal equilibrada con su predecesor y amistosa y colaboradora con el otro gran referente popular: Rodrigo Rato. Y consistía, desde luego, en prescindir “dolorosamente” de algunas figuras del partido de gran envergadura -Álvarez Cascos o María San Gil, por ejemplo- por su renuencia insuperable a adaptarse a los nuevos moldes, asimilando la incomodidad de retener a los díscolos -es el caso de Jaime Mayor Oreja-- o absorber el impacto de fuertes personalidades con criterios desafiantes, como la deEsperanza Aguirre.
Sin rencor, pero con memoria
“Por suerte para algunos, no soy una persona rencorosa” ha declarado Rajoy que, sin embargo, no ha dejado de subrayar que dispone de una memoria excepcional -propia, por otra parte de un registrador- en lo que supone un claro aviso a navegantes. Un hombre que no manda a hacer puñetas a la periodista que le plantea una pregunta que recoge rumores sobre su condición de “mariposón” (XL Semanal nº 1244 de 28 de agosto a 3 de septiembre), es un político que merece un respeto por su fortaleza intelectual y su templanza temperamental.
Rajoy es el hombre posible en una situación nacional que es poco menos que imposible. Comprender esta circunstancia histórica y reflexionar sobre los aspectos positivos de su liderazgo forma parte de la necesaria moral de victoria y de servicio de la derecha española. El gallego, además, se ha preservado ante sectores periféricos hostiles a la concepción constitucional de España (“Catalunya puede estar muy tranquila con Rajoy presidente” declaró en La Vanguardia el 6 de marzo pasado) lo que representa un activo más de su personalidad para evitar que los “choques de trenes” y las “fracturas constitucionales” anunciadas terminen por producirse en una España en la que existe una sensación -otra vez en nuestra historia- de fracaso colectivo del que catalanes radicales (ERC) y vascos nacionalistas (PNV) pretenden distanciarse, como ayer también pudo observarse con nitidez en el Congreso de los Diputados a través de la ridícula salida secesionista de los unos y la no votación de los otros, favorecida, eso sí, por el pésimo procedimiento empleado en la reforma constitucional que Rosa Díez calificó acertadamente de “expropiación democrática”.
Por lo demás, a nadie ha engañado el presidente del PP, ni ha ocultado sus intenciones para cuando alcance el Gobierno. “El plan Cameron da confianza; yo haría algo similar en España”, declaró al diario El País el 31 de octubre de 2010. ¿No se contienen en esa afirmación las células madre de su programa? ¿Acaso el programa de austeridad de Dolores de Cospedal no es suficientemente expresivo, más aún cuando Rajoy lo apoya de manera expresa? Zaherir al PP y a su presidente con las chirigotas propias de los mítines de la izquierda (“está acostado fumándose un puro”; “calla, luego no existe” y otras de parecido jaez, a veces celebradas por afectos a la derecha claramente inmoderada) ha sido un ejercicio entre frívolo, falso y cruel que se ha vuelto en contra de sus emisores.
Rajoy está lejos -como todos los políticos- de cualquier dechado de virtudes, pero es estúpido negarle las que posee y rácano regatearle el elogio a los logros de una estrategia mal entendida como propia de un perdedor que, paradójicamente para algunos, va a dar el triunfo electoral al PP y que ha sumido al PSOE en la peor de sus crisis, seguramente más aguda y profunda que la de 1996. Una de las claves de este éxito ha consistido en su moderantismo y un rasgo temperamental interesante: cuando se enfada, no habla. Ahí está la interpretación de sus célebres silencio
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Tendrás tanta justicia como dinero tengas para pagarla, les pasará esta vez como la anterior y la anterior.


Sólo pagará un triste policía como Amedo. Hoy por Hoy estamos seguros de que no. Todo es tan grave que no lo pueden pagar ni sus amigos de los tribunales.


Próximamente el SUGC, presentará la querella para la ilegalización del PSOE, el partido de Betino Craxi, presidente Italiano que huyó sin la maleta, sólo con el dinero que robó a los Italianos.


Operación Columna en su sexta versión.




Mariscal, jefe de Seguridad del PSOE, mantuvo tres conversaciones con móviles de La Moncloa


04-09-2011
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El experto antiterrorista del PSOE, investigado por el Faisán, se comunicó con Moncloa antes y después del chivatazo. Esa mañana conversó también con un comisario que estaba próximo al bar de los proetarras. Uno de los aparatos aún lo usa un alto cargo de Zapatero.


Rodrigo Gavilán. Madrid


El chivatazo dado a la banda terrorista ETA en el bar Faisán el 4 de mayo de 2006 ha sufrido un giro definitivo que compromete de manera directa al Gobierno y al Partido Socialista. Según los documentos oficiales a los que ha tenido acceso en exclusiva LA GACETA, en la mañana del soplo, el experto antiterrorista del PSOE, Fernando Mariscal –investigado en su día por telefonear a un comisario que estaba junto al bar Faisán la mañana del chivatazo–, mantuvo tres conversaciones con dos móviles a nombre de Presidencia del Gobierno.


En concreto, Mariscal utilizaba el número 65040XX63, cuyo titular era el PSOE. Con él llamó desde la sede socialista de Ferraz a las 10.01h a Manuel Risco, comisario jefe de la Brigada Provincial de San Sebastián, que en ese momento se encontraba en las inmediaciones del bar Faisán. Minutos después, Mariscal recibió la primera llamada de Presidencia. Fue a las 10.40h de la mañana cuando el ministerio del que entonces era titular la ex vicepresidenta del Ejecutivo, María Teresa Fernández de la Vega, se puso en contacto con él y mantuvo una conversación cercana a los dos minutos. A las 12.06h, el jefe de seguridad socialista llamó al mismo teléfono de Presidencia y la conferencia se alargó durante tres minutos.


Por último, Mariscal recibió la tarde del chivatazo, a las 18.21h, una tercera llamada desde un móvil a nombre del Palacio de La Moncloa.
La duración de esta última conversación telefónica superó los dos minutos. Los móviles que Presidencia utilizó para contactar con el jefe de Seguridad del PSOE fueron el 60836XX71 –empleado en las dos conversaciones matinales– y el 62832XX69 –con el que se hizo la llamada vespertina–. El segundo de estos números es aún utilizado por un director general del ministerio muy próximo a Zapatero y cuyas iniciales son S. J. M. R.


Es decir, Mariscal habló con Presidencia del Gobierno unos minutos antes y después de que se perpetrase la delación a los etarras que frustró una operación policial de gran envergadura contra la red de extorsión de ETA.

Hombre del PSOE


El ex comisario Fernando Mariscal Carchenilla, hombre de confianza de Ferraz, inició su andadura profesional al servicio del PSOE en 1994 de la mano del entonces diputado socialista Baltasar Garzón. Mariscal aún era inspector jefe del Cuerpo Nacional de Policía cuando fue apadrinado por el entonces comisario general de Información, Gabriel Fuentes González, y nombrado como alto cargo del Plan Nacional contra la droga que dirigía Garzón. En 1994 fue ascendido a comisario e inmediatamente fue fichado por la viceministra Margarita Robles como miembro de la Unidad de Apoyo para asuntos de terrorismo del Gobierno socialista.


Un año más tarde alcanzó el puesto de mayor responsabilidad en la lucha contra ETA y se convirtió en el enlace permanente de la Policía española con Francia para encargarse de toda la cooperación en la lucha antiterrorista hispano-francesa. Al poco tiempo de la victoria del Partido Popular de 1996, Mariscal dimitió de su puesto en la Secretaría de Estado de Seguridad.Informador el 11-M


Posteriormente, bajo el epígrafe de “jefe de Seguridad del PSOE”, se convirtió en el experto antiterrorista y asesor de la Ejecutiva socialista, y desde su despacho en la sede central del partido, en la madrileña calle de Ferraz, mantuvo permanente contacto con sus ex compañeros de la lucha contra el terrorismo. Esto le sirvió para tener bien informado al grupo socialista en la oposición de todo lo relativo a la lucha de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado contra ETA.Fuentes policiales apuntan a lafrenética actividad de Mariscal durante las horas posteriores a la masacre del 11 de marzo de 2004, como rápido informador de los hechos a Alfredo Pérez Rubalcaba, entonces coordinador de la campaña electoral del PSOE. Otras fuentes policiales confirmaron a LA GACETA que “a lo largo de la mañana del 11-M, Mariscal se puso en contacto con ex compañeros de la Policía para que le fueran informando de las últimas novedades de la investigación”.


Con la victoria de Zapatero en marzo del año 2004, los consejos del hombre de Interior del PSOE fueron decisivos para la remodelación de la cúpula policial en el nuevo Gobierno socialista. De hecho, siempre según fuentes policiales, “su opinión fue determinante para la elección del diputado socialista por Álava, Víctor García Hidalgo, como director general de la Policía en 2004”. No puede obviarse que García Hidalgo es hoy uno de los tres procesados por colaboración con banda armada como presuntos autores del chivatazo a la banda terrorista ETA.


El ex asesor del Gobierno de Felipe González en la lucha contra ETA se convirtió en la etapa Zapatero en el enlace entre los servicios antiterroristas con la dirección socialista. Justo hasta que su nombre saltó a los medios de comunicación cuando a raíz de una denuncia del sindicato Manos Limpias se desveló que durante la mañana en que se produjo el chivatazo a ETA, desde el teléfono móvil a nombre del PSOE utilizado por Mariscal se llamó a otro policía que se encontraba en las proximidades del bar Faisán momentos antes del soplo.


La denuncia que hizo encender todas las sospechas de la participación de altos cargos del PSOE en el chivatazo a ETA cayó en el Juzgado de Garzón, hoy doblemente suspendido de sus funciones por el CGPJ tras las causas que el Supremo ha abierto contra él. El magistrado no practicó diligencia de investigación alguna tendente al esclarecimiento de esas sospechosas conversaciones con el Palacio de La Moncloa.


Finalmente esa línea de investigación quedó abortada cuando el antiguo diputado socialista dictó un auto de archivo contra Mariscal, que finalmente dimitió de su puesto en Ferraz y con ello consiguió cerrar el recorrido mediático en torno a las sospechas contra Moncloa.


Silencio que se ha mantenido durante más de cinco años. Hoy la información a la que ha tenido acceso LA GACETA le vuelve a señalar, sólo mes y medio después de que el juez Pablo Ruz procesara por el caso al ex director general de la Policía, Víctor García Hidalgo, al jefe superior de Policía en el País Vasco, Enrique Pamiés, y al inspector José María Ballesteros.

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Publicado por José Carlos: para La verdad en tu asesoria EIA el 9/04/2011 12:57:00 PM
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