Pedagogía. Educadores Sociales, Universidad de Extremadura


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La inminencia del fin de ciclo provoca un clima de desbandada en el PSOE.

La idea del fin de ciclo en el Gobierno y en el PSOE es ya un hecho que va tomando cuerpo a medida que se acerca la fecha de las elecciones. Y en ese ambiente se multiplican las dudas entre pesos pesados del Grupo Socialista sobre su vinculación a la estrategia y el proyecto que encabeza Alfredo Pérez Rubalcaba. El último en sumarse ha sido Alfonso Guerra, presente en el Congreso desde 1977, que ahora no tiene nada claro si quiere seguir en las listas. Un discurso muy similar al de José Bono de hace una semana y apenas unas horas después de que Elena Salgado se borrara del proyecto.

El que fuera vicesecretario general del PSOE con Felipe Gonz ález ha precisado que escuchará lo que digan sus compañeros de partido, especialmente los de Sevilla, circunscripción por la que se ha presentado siempre. ·Si los compañeros lo creen necesario, me lo pensaré. Si ven que es el momento de hacer un relevo, con mucho gusto haré un relevo. No lo tenemos claro·, comentaba en los pasillos del Congreso el político histórico dentro del Grupo Socialista, que añadía que él ya “ha hecho la mili” y se ha “reenganchado” muchas veces hasta el punto de ser el político que más años ha sido diputado “en toda la historia del parlamentarismo español. Yo creo que estoy legitimado para decir: 'Oiga, ya no más'. Pero ya veremos·, ha añadido.

Las palabras de Guerra suenan, en música y letra, muy parecidas a las de Bono en su pueblo de Salobre cuando anunciaba hac e unos días que “ya he disfrutado de las mieles” de su vida de diputado y ahora era tiempo “de que las disfruten otros”, pero, como Guerra, añadía que si se lo pedían, se lo pensaría. Es decir, un “no, pero sí” que suena a desconfianza en el proyecto de Rubalcaba o a no verse con la fuerza necesaria para imponer su criterio a la hora de la elaboración de las listas.

Pero si los anuncios de Bono y Guerra han sido ambiguos, la que ha dejado meridianamente claro su “no” al proyecto de Rubalcaba es la actual vicepresidenta económica, Elena Salgado. Su principal, y casi único, asidero dentro del Grupo es el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, y sabe que su carrera política no tiene sentido con su mentor de vuelta a León. Está agotada por el desgaste que arrastra desde que fue elegida ministra de Adm inistraciones Públicas en abril de 2008, un deterioro multiplicado en la Vicepresidencia. Se ha visto desbordada por la necesidad de tomar decisiones económicas destinadas a evitar el contagio de la crisis que afecta a los países de la zona euro, muchas de ellas insuficientes, y no ha despejado las dudas de los mercados financieros, lo que ha disparado la prima de riesgo española a principios del mes de agosto y ha llevado al abismo al mercado español. Los “brotes verdes” le perseguirán por mucho tiempo

Por todo ello, Salgado comunicó a la dirección del PSOE su intención de no repetir en las listas en las próximas elecciones generales aunque, según fuentes del partido, entre las que se encuentraElena Valenciano, ‘número dos’ en la candidatura por Madrid, seguirá “a disposición de quien la necesite”. Una disposición que recu erda mucho a la de Pedro Solbes, que acabó al final renunciando a su escaño en el Congreso y lamiéndose las heridas de la Vicepresidencia económica en la empresa privada. A él también le pasaron factura sus constantes negativas de la crisis, “sólo hay una recesión”, y acabó quemado en la hoguera de la situación económica y los vaivenes del Gobierno ante la tormenta financiera.

Antes de que sigan produciéndose más declaraciones que ahonden en este sentimiento de fin de ciclo, la responsable de la campaña electoral de Rubalcaba ha preferido hacer públicos los nombres del resto de las actuales ministras con carné. Carme Chacón, Leire Pajín, Trinidad Jiménez y Rosa Aguilar irán en las listas del PSOE al Congreso. Así se evita la tentación de sembrar dudas, sobre todo, en la relación entre Rubalcaba y Chacón, apartada de las primarias sin contemplaciones. Parece ser que de los hombres aún no se ha hablado aunque la directora de campaña ha asegurado que “seguro incluirán en las listas a ministros ya que son importantes miembros del partido”. Será que sobrevuela el fantasma del miedo a una ‘espantada’. Por eso optan por el silencio.

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