La teoría de por qué Pajín lanza dardos y oculta el desplome

David Lozano

La dirección de los socialistas valencianos se ve incapaz de frenar los enfrentamientos internos que han destrozado agrupaciones. Jorge Alarte es incapaz pero también Leire Pajín.

Leire Pajín y Jorge Alarte no pueden solucionar los numerosos problemas internos de su partido en la Comunidad Valenciana.

Que Jorge Alarte tiene sumido en el caos al PSPV-PSOE es algo que no es precisamente un secreto, pero que además cada día que pasa su indiferencia, sobre los aspectos que rompen al socialismo valenciano vaya a más, provoca la sensación actual (y real) de desgobierno interno que atraviesa el PSPV es algo que comienza a preocupar a su más cercano entorno. Y también desde luego en otros escenarios como el de Ferraz. Alarte, para algunos ya a punto de ser historia, es absolutamente incapaz de controlar los incendios que están reduciendo a cenizas su partido pero también lo es la secretaria de Organización del PSOE, Leire Pajín, quien además de conocer perfectamente el "terreno de juego" es sabedora de la problemática y pese a ello da la callada por única respuesta.

Torrevieja, en Alicante, le ha vuelto a estallar a los socialistas valencianos. El partido allí está hecho añicos y esta circunstancia se ha trasladado a las instituciones por culpa del grupo municipal socialista que ejerce la oposición –por decirlo de alguna manera- al popular alcalde de la localidad salinera, Pedro Hernández Mateo. El ¿actual? portavoz del PSPV, Manuel Vera, ha sido expulsado del partido. Sin embargo, legalmente hoy sigue siendo el "jefe" del grupo municipal socialista en un ambiente de tensión jamás visto en la política local de Torrevieja. La portavoz de facto de los socialistas, Dora Fernández, ha "suplicado" al alcalde que haga efectivo y legal el cese de su portavoz.

Pero no únicamente ha buscado Fernández amparo en Hernández Mateo; la concejal socialista ha mantenido contactos directos con Jorge Alarte y con la secretaria de Organización del PSPV, Elena Martín, para que tratasen de "arreglar" el partido en su localidad. Como quiera que los teóricos esfuerzos de la dirección del PSPV resultaron un día sí y otro también infructuosos, Dora Fernández intentó lo mismo –y con idéntica suerte- con una inoperante Leire Pajín. Así que sin solución al problema, los socialistas culpan ahora al alcalde de no arreglarles su casa. Quieren incluso que sea el propio primer edil quien impida la entrada a dependencias del Grupo Socialista a Vera. Ver para creer.

Por si fuera poco, y para poner la guinda al pastelón que tienen montado los socialistas en Torrevieja, el PSPV ha resuelto este mismo jueves la expulsión de otros 3 concejales socialistas. En esta ocasión el "pato" ha recaído en Marisa Zafra, Guadalupe Díaz y María Jesús Díaz Puebla, que han quedado fuera de la disciplina del grupo y de su partido. De esta manera, el PSPV "oficial" en el Ayuntamiento queda reducido a la mínima expresión con tan sólo tres concejales: la mencionada Fernández, Antonio Torres y Miguel Seva. El "oficioso" ya es más numeroso con cuatro concejales. Y claro, la "culpa" la tiene el PP de Francisco Camps y de Pedro Hernández Mateo.

Leer más...

Admitidos a trámite los recursos contra el recorte salarial de los funcionarios

Los sindicatos denuncian que la rebaja de sueldos vulnera el acuerdo suscrito con el Gobierno en el 2009

Autor:Elisa García

La Audiencia Nacional ha admitido a trámite los recursos contencioso-administrativos interpuestos por CC.?OO. y UGT contra la reducción salarial de los funcionarios de la Administración General del Estado (AGE), impuesto por el Gobierno. El recorte en término medio es de un 5%, entró en vigor el pasado 1 de julio, terminará el 31 de diciembre y repercutirá en la paga extraordinaria de Navidad. Los sindicatos del área -CC.?OO., UGT y CSI-CSIF- denunciaron que la medida vulneraba un acuerdo tripartito suscrito en septiembre del 2009 con la vicepresidenta primera y encargada de la Función Pública, María Teresa Fernández de la Vega para los próximos tres años. Ante la actitud del Ejecutivo los tres sindicatos llevaron, por separado, el conflicto a los tribunales. Para el 2011, el Gobierno cambió el recorte por la congelación.

Respuestas judiciales

La primera respuesta judicial ha sido a la protesta de UGT, que guardó silencio hasta ayer, cuando se conoció que la de Comisiones había sido admitida. La central que lidera Ignacio Fernández Toxo mantiene que su recurso pretende dar «cobertura jurídica» a todo el personal afectado por la resolución del Gobierno, aunque en principio defiende a los 150.000 funcionarios de la AGE. El responsable de la federación, Enrique Fossoul, explicó que el motivo alegado ha sido la variación de la nómina en el capítulo de retribuciones básicas. «La aplicación del recorte cuenta con un extenso ámbito de aplicación y tenemos la esperanza y la seguridad de que si al final ganamos la corrección se aplique a todos los empleados públicos víctimas del ajuste», apuntó.

El propósito perseguido por el sindicato consiste en que «los tribunales restablezcan los derechos retributivos de los empleados públicos a la situación anterior a esa decisión gubernativa». A juicio de CC.?OO., lo ocurrido fue una «confiscación» de los salarios que desde el primer momento se consideró «absolutamente inconstitucional y contraria a los más elementales principios generales del derecho». Lo mismo opinan los portavoces de UGT y CSI-CSIF. Las tres centrales convocaron una huelga sectorial el pasado 8 de junio, cuyo seguimiento fue escaso.

Fossoul recuerda que fue la sala de lo contencioso-administrativo de la Audiencia Nacional, la que, en 1996, dio la razón al sindicato contra la congelación salarial impuesta a los empleados públicos por el primer Gobierno de Aznar.

Después de una serie de pasos y recursos, el proceso terminó en el Tribunal Europeo de Derechos Humanos, organismo que también apoyó a los trabajadores.

Leer más...

La banca afila sus uñas: el crédito a las pymes cae un 27% hasta mayo

@Carlos Sánchez - 16/07/2010 06:00h

El ‘mejor sistema financiero del mundo’, como alardean tanto el presidente del Gobierno como el gobernador del Banco de España, esconde cadáveres en el armario. Y no tanto por un problema de naturaleza contable, sino más bien por su incapacidad para conceder créditos. Lo dicen las estadísticas más recientes del banco central, que todavía reflejan -tres años después del primer episodio de la crisis financiera- una intensa caída del crédito a las empresas. En particular a las pymes. Las empresas más grandes -aquellas que piden a su entidad financiera más de un millón de euros- salen mejor paradas. Pero sin excesos.

Las cifras oficiales reflejan, en concreto, que hasta el mes de mayo, y en relación al mismo mes del año anterior, los préstamos y créditos a las pymes (inferiores al millón de euros) han caído un 26,8%. O dicho en términos absolutos, el importe de las nuevas operaciones ha pasado de 117.520 millones entre enero y mayo del año pasado a 92.648 millones en 2010. Se prolonga, de esta manera, la larga agonía del crédito a las pequeñas y medianas empresas, que no ha dejado de descender desde que estallara la crisis financiera.

En 2007, el importe de los nuevos créditos para las pymes alcanzó los 394.170 millones de euros, pero un año después esta cifra había bajado ya hasta los 356.775 millones. En 2009 se consolidó esa tendencia y los créditos se desplomaron hasta los 262.767 millones (incluyendo renovaciones). Y es muy probable que este año se cierre con una cifra inferior a los 200.000 millones de euros. En el caso de las nuevas operaciones superiores al millón de euros, la evolución es sólo algo mejor. La caída es del 17,1%, hasta los 207.321 millones.

Los datos del Banco de España ponen de relieve, sin embargo, un hecho sorprendente. El año pasado la cuantía total de los préstamos superiores a un millón de euros no bajó, sino que desafiando la lógica económica (la mayor recesión en medio siglo) creció en 32.000 millones de euros, hasta los 604.975. Detrás de esta cifra se esconde la estrategia de bancos y cajas de ahorros de no dejar caer a sus clientes, lo que ha provocado un aumento de las renovaciones. Se presta para no llevar a fallidos muchas operaciones inviables.

De hecho, si se analizan los préstamos en términos de flujo efectivo, la caída es espectacular. En 2007, el flujo efectivo -el dinero nuevo que realmente llega a las empresas- se situó en 181.829 millones, lo que explica en buena medida el boom inmobiliario. Al año siguiente, ya había descendido hasta casi la mitad; 95.981 millones, pero es que en 2009 no sólo no creció sino que el flujo efectivo fue negativo en 19.390 millones, lo nunca visto en la economía española.

El racionamiento del crédito hay que vincularlo, lógicamente, con la situación de la economía real, que ha provocado una aversión al riesgo sin precedentes por parte de las entidades financieras. Bancos y cajas no confían en que sus clientes les vayan a devolver su dinero. Pero también con el hecho de que tanto la restructuración del sistema financiero como las nuevas normas de solvencia están suponiendo un frenazo en la actividad crediticia, como reconoció el miércoles en el Círculo Ecuestre de Barcelona Rodrigo Rato, presidente de Caja Madrid.

Menos crédito por exceso de regulación

Rato dijo que Basilea III puede "cercenar la recuperación económica en los países industrializados" por un exceso de regulación que limita la innovación financiera, y que podría tener un coste de cuatro puntos del PIB europeo. Y lo que está haciendo la banca española -como la europea- es recapitalizarse a marchas forzadas en un marco extremadamente complicado, lo que les ha forzado a acudir en masa a la ventanilla del Banco Central Europeo para obtener fondos.

En el caso español, esta realidad se complica con el proceso de integración de las cajas de ahorros, que ha obligado a que las entidades estén ahora más ocupadas en sanear sus balances (para no perder cuota de mercado en las fusiones o integraciones) que en hacer préstamos que, como es lógico, incorporan un factor de riesgo.

No se trata, en cualquier caso, de un fenómeno estrictamente español, aunque sí su intensidad. El último Boletín del Banco Central Europeo (BCE) informaba ayer que la tasa de crecimiento interanual de los préstamos otorgados a las sociedades no financieras continuó siendo negativa en mayo (del –2,1%). Es decir, algo menos que en el mes precedente.

El BCE destaca, sin embargo, un fenómeno nuevo. En mayo se registraron “cuantiosas entradas mensuales positivas en los préstamos a empresas, las más elevadas desde enero de 2009, impulsadas por los considerables flujos de entrada en los préstamos a corto plazo (hasta un año) y los préstamos a largo plazo (a más de cinco años)”.

El banco central reconoce que a la vista de la volatilidad observada en los últimos meses, “es demasiado pronto para valorar si esta evolución señala un punto de inflexión”. Y recuerda que un aumento de las entradas de préstamos a corto plazo sería acorde con la mayor necesidad de las empresas de disponer de fondos a corto plazo para gestionar sus existencias, como consecuencia de los acusados aumentos de la variación de existencias observados en los primeros meses de 2010

Leer más...