PEPE BLANCO ENTONA UN LEVE "MEA CULPA".


Pepiño de recadero del partido a Ministro, y de Ministro a Presidente, así nos luce el pelo, la incompetencia y la golfería a todo trapo

Blanco se pone modesto y acalla rumores sobre De la Vega y Rubalcaba

El hombre de moda del Gobierno según muchos augura en una entrevista en "Público" que el PSOE ganará alguna comunidad más en 2011, defiende a Zapatero y carga contra el PP.
Blanco niega ser el político del momento y que De la Vega esté enfadada por haber quedado excluida de la comisión negociadora del Gobierno.


¿Es falsa modestia lo de José Blanco o realmente la verdad? Desde que el miércoles se supiera que José Luis Rodríguez Zapatero ha confiado en él y no en María Teresa Fernández de la Vega para articular las negociaciones con el resto de partidos en busca de un acuerdo, del ministro de Fomento se ha dicho que es el hombre del momento, que llegará a vicepresidente e incluso que está llamado a suceder a su jefe de filas. Casi nada.

Sin embargo, él niega la mayor una y otra vez. Lo hizo en los micrófonos de Onda Cero a las pocas horas de saberse en la comisión negociadora y lo volvió a hacer este domingo en las páginas de Público. "¿José Blanco es el futuro, como afirma el ministro Corbacho?", le pregunta su entrevistador. Y él contesta con rotundidad: "José Blanco es el presente y tiene sus aspiraciones colmadas". Claro que también afirmó en su día que no quería ser ministro y ahí está.

El titular de Fomento resta importancia a las especulaciones y a su asceso meteórico en el Gobierno. "Yo simplemente trato de hacer las cosas lo mejor que puedo, aplicar el sentido común y buscar la eficiencia en el ministerio", sostiene. "Desde que he asumido responsabilidades políticas en el ámbito nacional, he pasado por diferentes momentos. Los que antes me denostaban ahora tratan de elevarme a los altares. Lo importante es tener los pies en la tierra y no perder nunca la perspectiva", añade.

Mucho se ha hablado de la ausencia de la otrora todopoderosa vicepresidenta primera en la comisión y del supuesto enfado de ésta al enterarse, pero según Blanco no hay nada de cierto en esas informaciones. "La crisis es económica y la vicepresidenta que tiene la responsabilidad en este área es la vicepresidenta segunda. No hay que buscarle tres pies al gato porque no los tiene", afirma. "Sé que no lo está (enfadada). Quienes desde el PP están alimentando esa idea tienen mucho camino que recorrer para llegar a la altura de Teresa", continúa.

El número dos del PSOE deja caer que Alfredo Pérez Rubalcaba no será candidato a la Alcaldía de Madrid -"no lo veo", cuenta- y defiende a Zapatero como "el mejor activo" del partido cuando el peridista le pregunta si su declive es "irreversible". Tan metido está en su papel que, a pesar de las encuestas, afima esperar ya no sólo que el PSOE no pierda ninguna comunidad, sino ganar "alguna". Eso sí, no dice en cuáles creen tener los socialistas más posiblidades por no "dar pistas al adversario".

Blanco no desaprovecha la oportunidad de cargar contra el PP por no pactar a cualquier precio y sin poner condiciones previas. "Nosotros hemos ofrecido negociar sin condiciones previas, porque la única condición es el interés general para salir de la crisis. Estoy seguro de que cuando el PP vea que todos los grupos nos hemos puesto a construir, va a enterrar el hacha de guerra y se va a incorporar al trabajo. Y si no entierra el hacha de guerra, tendrá que dar muchísimas explicaciones a los ciudadanos", vaticina. "El PP ha hecho de la crisis su banderín de enganche para llegar a La Moncloa. La mayoría de la sociedad quiere que la crisis acabe cuanto antes y el PP transmite la impresión de que desea que la crisis continúe hasta 2012", les acusa a los de Mariano Rajoy.

El ministro de Fomento entona y mea culpa, reconoce que, "probablemente", el Gobierno tendría que haber realizo "antes" un "planteamiento de pacto" y que no han sabido explicarse ante la opinión pública. "Quizá la ciudadanía no nos vio con suficiente determinación a la hora de explicar las políticas que diseñamos para combatir la crisis", se lamenta. Fuente el semanal digital
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EL GOBIERNO EN BANCARROTA, NI SE HABLAN

ZP y De la Vega casi ni se hablan ante un Gobierno en bancarrota
Un lugar en el Consejo de Ministros parece ahora tan inestable como el cargo de entrenador de fútbol. Especialmente si el equipo atraviesa una aparatosa falta de resultados.

Zapatero, en una imagen del domingo en Málaga, y De la Vega prácticamente ni se cruzaron palabra durante todo el Pleno del pasado miércoles.

La falta de pulso del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, puesta al descubierto más aún si cabe por la creación de urgencia de una comisión integrada por Elena Salgado, José Blanco y Miguel Sebastián ante la galopante crisis económica, es tan evidente que en los últimos días se han disparado todas las alarmas.

La tal comisión ha puesto de manifiesto la gran velocidad con la que se desgastan los Ejecutivos de Zapatero. De entrada, la exclusión de la vicepresidenta primera, María Teresa Fernández de la Vega, ha disparado los rumores sobre la falta de confianza del presidente del Gobierno en su hasta ahora más estrecha colaboradora. Cierto. Pero hubo otro detalle muy elocuente durante la comparecencia de Zapatero el pasado miércoles en el Congreso.

El caso es que Zapatero y De la Vega prácticamente ni se cruzaron palabra durante todo el Pleno. Un hecho notorio que pone de manifiesto que las diferencias entre ambos son algo más que comentarios de pasillo. Durante más de cinco horas de debate, "el jefe" sólo se dirigió a su dos del Gobierno para pedirle prestado el móvil. Y se acabó. Ese gesto fue anuncio inconfundible de que de la Vega está en caída libre. Parece inevitable. Sólo cabe esperar el cuándo y el cómo.

Desde hace varios Consejos de Ministros, los periodistas cuestionan su futuro. "¿Siente envidia de Pedro Solbes?", le han llegado a preguntar. Cuando al otrora vicepresidente le plantearon la misma disyuntiva, pero referida al ex ministro Mariano Fernández Bermejo, respondió que sí, lo que se convirtió en un anticipo de su jubilación. De la Vega se limitó a sonreír. Sus detractores le achacan fallos en la coordinación y en la comunicación. Por cierto: ¡Cómo si esos hubieran sido unos defectos adquiridos recientemente!

Otro ministro al que empieza a darse como baja segura es al de Trabajo. Fuera del sanedrín contra la crisis, Celestino Corbacho dejó ver su orgullo herido al presumir de tener un gran pasado. En círculos gubernamentales se asegura que, en la práctica, "ha tirado la toalla". El titular de Trabajo no está en situación de pelear e, incluso, se apunta que, en determinados momentos, desde La Moncloa se le ha visto como un freno para la puesta en marcha de medidas osadas como el retraso de la edad de jubilación.

La vieja guardia mantiene su mejor baza en Alfredo Pérez Rubalcaba. Sin embargo, tampoco está en situación de tirar cohetes el titular del Interior. Su condición de máximo responsable político del chivatazo a la máquina de extorsión etarra no le permite irse de rositas ante el mayor crimen que puede cometer un policía, que es colaborar con los terroristas que matan a los policías. Rubalcaba está tan liado con el escándalo que es lógico que el PP le pregunte, como volverá a hacer en la sesión de control al Ejecutivo de esta semana, si él es "la X del caso Faisán".

El resto del equipo, desde el ministro de Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, hasta la titular de Defensa, Carme Chacón, pasando por la de Igualdad, Bibiana Aído, acumula un buen número de desperfectos a sus espaldas. Las razones para los cambios no son pocas. Alguno está cansado, otros quemados, y tampoco faltan quienes, carentes de competencias, ni siquiera saben bien por qué están. A la vez, el secreto de algunos como Elena Espinosa al frente Medio Ambiente, Rural y Marino, o como Beatriz Corredor en Vivienda, parece ser la discreción, ya que muy poco trasciende sobre su gestión.

A Zapatero siempre le quedará un hombre dispuesto a los mayores sacrificios en aras del triunfo del ideario socialista: José Blanco. "Pepe sería un buen vicepresidente", dice ya más de uno por Ferraz. "Efectivamente", pensará para sí el interesado.

José Luis Rodríguez Zapatero pretendía asegurar una era de Gobierno socialista en España más larga que la de Felipe González. Si la diosa Fortuna es propicia, en las elecciones generales de 2012 el presidente del Gobierno estará a las puertas de cumplir 55 años, edad espléndida para dedicarse a otros menesteres, lamentablemente habiendo dejado atrás una España a la que, esta vez sí, no conocerá ni la madre que la parió.
El semanal
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